8.8.07

PERÚ, PAÍS QUE SANGRA.

Continuando con los textos aparecidos en el último número de la revista Arte marcial, aquí un ensayo del artista Herbert Rodríguez, que guarda relación con otro texto que colgué en este espacio.

“Perú, país que sangra” es el título que utiliza Herbert Rodríguez, donde hace una visión rápida pero muy consistente de lo que fue las manifestaciones artísticas alternativas o paralelas a la escena oficial.

Me llama la atención el uso interesante del termino “generación” en este ensayo. Ya entes me expresé mi punto de vista sobre los términos “generación” o “generaciones” en el arte peruano, donde lo acerco más a hitos políticos y/o sociales que a una metodología cronológica (y por momentos arbitraria).

Con el propósito de invitar a observar los variados textos de esta revista y creyendo en la importancia que se siga comentando, criticando, discutiendo y difundiendo estas investigaciones; a continuación copio el texto integro de Herbert Rodríguez.

Perú, país que sangra.

Por: Herbert Rodríguez


¿Qué arte nace de una realidad con guerra sucia, hiperinflación o el prepotente proyecto neoliberal instalado en medio de la corrupción y la miseria? Un arte de contrapoder no objetual. Esta es una breve reseña de sus principales manifestaciones de rechazo al orden de cosas establecido e indignación ética ante los males de la Realidad Nacional y la ausencia de Políticas de Estado en la cultura.

Los 80’s, del Paz y Amor al No Futuro

Con el proyecto Arte al Paso del Taller Huayco (1979-1981) se inicia en el arte limeño el reconocimiento de la emergente cultura popular urbana que ahora conocemos como la Nueva Lima. Fue este un proyecto en diálogo con la Teoría Social del Arte y que incluye grabados en fotoserigrafía de lúdico humor negro, una investigación sobre preferencias estéticas del público de la calle y, su obra mas reconocida, la imagen de Sarita Colonia pintada sobre una alfombra de latas vacías colocada en una loma visible desde una carretera de ingreso a Lima.

El Taller Huayco fue parte de una efervescente movida político cultural –donde el distrito de Barranco fue su espacio de confluencia– que se diluye a mediados de los ochenta acompañando el declive de la Nueva Izquierda. Luego de un brevísimo periodo de indefiniciones aparecen en el proceso cultural limeño dos tendencias con vigencia hasta la actualidad: la Movida Subterránea, que desenvuelve su trayectoria más compacta entre los años 1985-1987, y la Generación del 87, que emerge en la III Bienal de Trujillo.

El año 1985 una serie de conciertos de música alternativa da a conocer a una nueva generación de creadores sin formación artística profesional y con un referente directo en las propuestas nihilistas punk. Estos jóvenes limeños, de sectores de la clase media y popular urbana llevan adelante, principalmente a través de la música y el arte de la basura de “Los Bestias/Bestiarios”, una agitación revulsiva con un agresivo compromiso contestatario de acción política, anárquica y vitalista. En el arte experimental Festivales de Arte Total fueron soporte de fotocopias, carteles, murales-collage y manifiestos de provocación con parodias de temas tabú. El proceso de la Movida Subterránea no escapo a la fatal constante de los movimientos artísticos independientes: efervescencias culturales que emergen como olas compactas que abarcan una amplia diversificación y que luego se desarticulan en medio de intolerancias diversas. Los subtes acabaron siendo victimas del autoritarismo represivo y de la espiral de la violencia de fines de la década.

Sociedad civil entre dos fuegos

El grupo John Lennon y San Marcos por la Vida –con sus Festivales y Murales por la paz– integraron la Campaña Nacional Perú: Vida y Paz (1989-90) que realizó infructuosos llamados para desde la sociedad civil "romper con la pasividad, recuperar la capacidad de indignación” y dar respuesta a la violencia. Es importante recordar esto porque en un periodo oscuro de la vida nacional –de la espiral de la violencia a la caza de brujas implementada por Fujimori-Montesinos con la excusa de la lucha contra el terrorismo– surgen en defensa de los Derechos Humanos sectores de izquierda democrática y Ong’s respaldando propuestas de Arte Crítico.

Arte Crítico: del Taller Huayco al Averno

Hacia finales de siglo (1997-2000) diversos colectivos de arte (La Resistencia, Todas las Artes, Todas las Sangres, Sociedad Civil, Aguaitones, C.C. El Averno) manifiestan su rechazo a la autocracia fujimontesinista generando espacios rituales de participación ciudadana en algunos casos con accionismo y obras de agitación de gran fuerza visual.

Por estos días, en una tradicional calle bohemia del Centro de Lima, Jr. Quilca, donde a lo largo de la década del 90 se concentraron manifestaciones de la resistencia cultural, se aprecia el florecimiento de nuevas identidades culturales.

¿Y la escena “oficial”?

Lo que ha aparecido es una forma limeña de “carrerismo” en la que el artista esta dispuesto a pasar las de Caín con tal de asegurarse, individualmente, una exposición en una galería de prestigio. Los artistas jóvenes “están en lo suyo” y con lamentable frecuencia lo suyo es lo que el medio cultural (artístico) y el mercado de arte prefieren localmente. Ellos están bien pero hay pereza y estrechez en su modo de estarlo. Jorge Villacorta y Augusto Del Valle, Instituciones en las Fronteras, Plástica en Lima de 1997. En: Cuestión de Estado Nº 21, octubre 1997.

El año 1987 ve aparecer una joven generación con una actitud diferenciada de la postura ético-política militante de la generación de la “Movida Barranquina”. Emergen con obras de gran audacia formal pero sin cuestionar los criterios de prestigio galerísticos; característica que señala el inicio del “carrerismo” y el ensimismamiento subjetivista en el arte limeño, que en los 90 terminaría de consolidarse en la escena “oficial” acompañando a los valores del neoliberalismo.

Abril, 2007.

Herbert Rodríguez:
Gestor cultural y artista visual. Perú.

Fotos:
Foto 1: El Averno. Afiche. Foto 2: Grupo Lennon. Mural.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola david, no lo veo tan aceptable que te compares o diferencies al usar tales palabras (generacion) con otros textos de personas más experimentadas que tú, o menos, se nota tu afan de subirte rápido al podio olímpico del teórico del arte, vas bien, pero no te apures, aflojate los pantalones y si quieres reivindicar tus textos antiguos has una nueva revisión y trata de corregirlos porque veo que son muy erróneos. chau.

El Editor dijo...

Gracias por los comentarios, sugerencias y CRÍTICAS.
David