13.9.07

LARGO TIEMPO EL PERUANO… EL COLECTIVO

El 29 de julio del 2007 es la fecha en que gran parte del Perú celebró un aniversario más de una supuesta independencia. Por su parte las fuerzas armadas mediante una parada militar exaltaron solo la idea de lo castrense, lo autoritario, la jerarquía y la obediencia marcial.

En esta fecha valores como la ciudadanía, el discernimiento y el espíritu crítico son totalmente ignorados. Frente a esto, un grupo de egresados de la Escuela Nacional de Bellas: “EL COLECTIVO” creó y dirigió la intervención en espacio público “LARGO TIEMPO EL PERUANO…” Este proyecto dejó de ser una mera acción artística y se convirtió en una plataforma de comunicación y dialogo.

En “LARGO TIEMPO EL PERUANO…” se utilizó como soporte la venta ambulatoria en los micros de escarapelas (emblema patrio que se suele colocar en el pecho, a la altura del corazón durante las fiestas patrias del Perú). Estas escarapelas estaban impresas con la frase más recurrente del himno nacional: “Largo Tiempo el Peruano…”, a la cual El Colectivo añadió frases apócrifas al himno, pero veraces a cualquier peruano común y corriente: “Bajo la sombra de la eterna deuda externa”, “y el oprimido reacciona, se organiza y genera el cambio”, “pero luchando seguimos cholas, mestizos, negras, quechuas, blancos, wankas, aymaras, shipibos...”, “hoy ningún peruano trabaja solamente ocho horas”, “hoy de cada 4 niños, uno es víctima de trabajo infantil”, “y las promesas electorales: palabras tan solo palabras”, ¡Alan pide "austeridad": ¡La del pueblo nada más!”, entre otras frases que acercaron la acción artística al peruano común y corriente, al ciudadano a pie.

Esta escarapela tomó un nuevo sentido y el mensaje pudo ser apropiado desde una verdadera reflexión, ¿Qué celebran los peruanos en fiestas patrias?. Las casi mil escarapelas distribuidas por “EL COLECTIVO” y un grupo de colaboradores, entre los cuales fui invitado, fue un vehiculo para cuestionar y desplegar una actitud crítica.

“LARGO TIEMPO EL PERUANO...” no se tomó como un proyecto artístico, en realidad fue una iniciativa de un grupo de ciudadanos a quienes esta idea de patria no nos representa. De esta manera nos organizamos mediante una serie de reuniones previas y discusiones afín de hacer esta interacción, un discursó lacónico y contundente.

Este 29 de julio fueron ocho las rutas cubiertas por los veintiún participantes en esta acción. La idea era utilizar la dinámica de los vendedores que suben a los micros: hacer una introducción donde indicamos quienes somos, el propósito de esta acción y finalmente ofrecemos nuestro producto, dejamos la posibilidad de que cada pasajero se lleve una de estas escarapelas reflexivas.

Estas escarapelas fueron distribuidas por las arterias más importantes la gran Lima, con el propósito de democratizar nuestro enunciado y nuestra posición.

La distribución de las escarapelas culminó de forma exitosa aquel día dando pase a la siguiente fase del proyecto: una tizada, que se realizó en las afueras del Parque de la Exposición en el Centro Histórico de Lima.

Tomando la dinámica que utilizan artistas paviméntales que hacen imágenes religiosas efímeras, “EL COLECTIVO” planteo esta tizada como un medio más de comunicación. La persona que aprovechó el feriado de fiesta patrias para pasear por el parque pudo hacer suyo un discurso. No solo leerlo, podía sugerir y cuestionar el texto, e incluso agarrar las tizas y manifestarse escribiendo o pintado.

Esta acción gráfica como forma de comunicación fue ignorada por el Serenazgo de la Municipalidad Metropolitana de Lima, aduciendo una “Falta de permiso”, nos desalojaron de mi vía pública, de nuestra calle, la calle de todos los peruanos.

La absurda represión, muy común en nuestro medio, se concretó mediante agua y escobas que borraron un discurso colaborativo, un grito desde el anonimato del ciudadano a pie.

Como conclusión solo queda el recuerdo y el registro (cosas que las escobas del serenazgo no pudieron borrar), que mediante la distribución de un discurso impreso en un objeto artesanal, una escarapela, no solo expresamos nuestra opinión sobre la crisis peruana o la coyuntura política, también inyectamos una dosis de esperanza y perspectiva que desde nuestras diferentes posiciones y posturas podemos aportar por un progreso y generar el tan anhelado cambio.

David Flores-Hora


Video de la acción “Largo tiempo el peruano…”
El Colectivo.

“LARGO TIEMPO EL PERUANO…” (RESEÑA)
Tomado de http://www.largotiempoelperuano.blogspot.com/

El 29 de julio del año 2006, aprovechando las celebraciones patrióticas de nuestro país, EL COLECTIVO sale a las calles por medio de una acción que tuvo por objetivo emitir una opinión sobre lo que significa independencia y libertad. Basándonos en una dinámica popular urbana (la venta ambulatoria en micros) se toman las calles como escenario principal para distribuir escarapelas, producto harto famoso en estas fiestas que funge como símbolo de “patriotismo”. Estas escarapelas son intervenidas por nosotros, convirtiéndose en objetos que contienen datos concretos de nuestra realidad nacional.

Realidad signada, precisamente, por hechos que contradicen esos valores de libertad celebrados. En 2006, la jornada de venta fue modesta pero exitosa. El mensaje tuvo gran acogida, los pasajeros de micros adquirían por una suma voluntaria las escarapelas. Adultos y niños compartían la lectura generándose un interesante proceso de comunicación y reflexión.

En 2007 la dinámica tuvo mayores objetivos. Para empezar invitamos a más artistas y amigos y amigas cercanas a la práctica artística. Además, el número de escarapelas creció: ahora fueron un millar escarapelas. Por otra parte, la venta en micros se complementó con una dinámica más: la tizada. Esta tizada tuvo por objetivo recoger opiniones del público de manera directa, de forma que el trabajo se alimente en el proceso.

El momento de producir las escarapelas fue muy importante. Las realizamos nosotros y nosotras a mano. Esto es importante porque fue una etapa en donde intercambiamos ideas, expectativas y opiniones en torno a los temas de las escarapelas. Ahora, no podemos dejar de mencionar la ayuda del tío de Ruth, el señor..., que nos ayudó con las serigrafías, sin él no hubiéramos acabado a tiempo el trabajo.

Para la mañana del 29 todo estaba preparado. Nos reunimos en una zona céntrica de Lima para afinar algunos últimos detalles: horarios, lugares de encuentro, etc. En resumen, la jornada fue una exitosa, más del cincuenta por ciento de las escarapelas vendidas y aún nos quedaba la tarde para las ventas en la tizada. La tarde se iba perfilando con buena energía, resolana y productos que repartir.

La tizada fue una confirmación de la jornada. El lugar donde decidimos realizar el dibujo fue en las afueras del Parque de Lima, lugar de gran concurrencia en donde la gente pasea con familiares y amistades. Calculamos aproximadamente unas 700 personas de diversos sectores de nuestra sociedad, que pudieron apreciar el trabajo entre observadores y participantes. El mensaje llegaba con claridad, muchas personas comentaban y emitían opiniones que recogimos, recomendaciones que escuchábamos. Fue un gran intercambio que generó esta especie de foro en torno a nuestro dibujo en la vereda. En ese momento las fiestas patrias fueron más que una fecha de pasividad o un feriado en la rutina de intenso trabajo: ahora, en medio de la calle, se creo un espacio para la reflexión y el debate. Todo esto en un marco de expresión artística, festividad y colorido limeño.

Tizada realizada el 29 de Julio en la entrada de 28 de Julio del Parque de Lima

La jornada empezó a media tarde, bajo la mirada curiosa de señoras y señores, jóvenes y niños. Una vereda en las afueras del Parque de la Exposición nos cobijaba y empezamos la labor entre el bullir de la gente y música festiva. Una parte del grupo comenzó la tizada, animando a todo aquel que se acercara a participar, los motives eran nuevamente las escarapelas, sus frases de critica y propuesta, pero también otros hermosos símbolos del valor de nuestro pueblo: una maestra, un vendedor ambulante, Tupac Amaru y otros mas aparecían retratados en colores, mientras los niños, alegres, se llenaban las manitos de tiza para colaborar.

Otra parte del grupo conversaba con la gente, reflexionando juntos sobre la realidad de nuestro país en medio de las celebraciones patrias. Hombres y mujeres se expresaban de diversas maneras criticando los malos manejos de nuestro gobierno, la corrupción, la injusticia, el abandono. Pero también era posible encontrar la propuesta entre ellos, entre voces animosas apoyando la organización del propio pueblo y su esperanza en cambiarlo todo; así, al final de la conversación, sus ideas quedaban plasmadas en papeles alcanzados por alguno de nosotros, pues solo algunos se animaban a expresarse en plena vereda por vergüenza o temor quizá. Otras personas, oyendo nuestro proyecto, nos apoyaba comprando alguna escarapela, escogiendo atentamente aquella con la frase que reflejara su propio sentir.

Así avanzaba la tarde, trabajando entre veladas amenazas de policías y serenazgos:`¡Ya retírense, acá esta prohibido hacer esas cosas!¨, ¨ Pero estamos realizando un trabajo artístico...¨, nos defendíamos,:¨¡Nada, nada, retírense, además esta prohibida la venta ambulatoria!¨, trataban de argumentar los serenos, señalando agriamente nuestras escarapelas,¨¡Ya retírense, tienen que borrar esa pintura!¨, Ya pues señor, estamos haciendo un trabajo artístico, además es tiza, se borra cuando la gente pasa encima…¨. Ya para entonces la gente que observaba el trabajo comenzaba a criticar la actitud de los serenazos: ¨¡Pero que abusivos, déjenlos que pinten a los muchachos, déjenlos que sigan su trabajo!¨.

En ese momento era necesario explicar nuestra posición, denunciar el atropello que trataba de justificarse de alguna manera, ante una propuesta que buscaba la critica y la deflexión con nuestro pueblo. Observando la solidaridad de la gente los serenos comenzaron a desesperarse, mientras uno traía agua en unos baldes, otro sin ningún escrúpulo le arrebataba a una vendedora la escoba que necesitaba para borrar el dibujo de tiza en la vereda. Así lo hicieron, sin ningún reparo, entre los abucheos de la gente y nuestros reclamos. Mientras los dibujos y las frases se diluían en el agua, ellos, con la Mirada dura y furtiva parecían enorgullecerse del peso de sus botas.

Expulsados de nuestra propia calle, decidimos al menos hacer llegar el mensaje a todo aquel que quisiera leerlo, comenzamos a regalar las escarapelas, hombres, mujeres y niños se abalanzaban a nosotros, algunos con ánimo de “ganarse alguito”, pero muchos de ellos con verdadera conciencia del trabajo realizado. Cuando tratamos de guardar algunas como registro, varias personas trataron de comprárnoslas, aunque sea una, juntando entre varios algunos céntimos, no sin antes darnos una palabra de aliento para continuar el trabajo.

Al final, al alejarnos de aquella vereda, borrada a la mala por la prepotencia, nos sentimos orgullosos. La solidaridad de nuestro pueblo nos demostraba nuevamente que la esperanza persiste, inundando su voz, fortaleciendo sus sueños, liberando sus manos…

“LARGO TIEMPO EL PERUANO…” (REGISTO EN FOTOS)
Tomado de http://www.largotiempoelperuano.blogspot.com/

PREPARATIVOS

ENCUENTRO ANTES DE LA ACCIÓN

INTERVENCIÓN EN LOS MICROS

TIZADA, INTERVENCIÓN GRÁFICA, EN LAS AFUERAS DEL PARQUE DE LA EXPOSICIÓN

LA REPRESIÓN DEL SERENAZGO DE LA MUNICIPALIDAD METROPOLITANA DE LIMA

REUNIÓN FINAL

2 comentarios:

Señor de Locumba dijo...

sa gente

C.A.E.H. dijo...

wena cabrxs desde el sur (wallmapu) apoyando las iniciativas populares...
el arte deja de tener sentido cuando se aleja de lo politico...
ninguna lucha sin solidaridad!!!
saludos

http://paismapuche.org/?p=1212