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3.2.08

¿OTRO MUNDO ES POSIBLE Y NECESARIO?. POR: MANUEL MARCOS

Con la idea de fomentar el debate, a continuación Manuel Marcos hace una reflexión sobre lo que fue el Día de Acción y Movilización Global, que se llevó a cabo el 26 de enero pasado en Villa El Salvador.

Crónica sobre el Día de Acción y Movilización Global
¿OTRO MUNDO ES POSIBLE Y NECESARIO?
El evento se llevó a cabo en VES el 26 de enero

Por: Manuel Marcos

En un pequeño aviso de Internet –remitido a un limitado grupo–, se invitaba a hombres y mujeres del país a participar de una movilización que se realizaría en Villa El Salvador (VES). El motivo: «exigir el fin del imperialismo, el colonialismo y cualquier otra forma de opresión». La cita era para el 26 de enero y se suponía que serviría para imaginar que «otro mundo es posible y necesario» a través de diversas actividades culturales.

Según el aviso, era muy importante que todos los asistentes expresasen su descontento. Se arengaba a que se «despertara» la rebeldía. Con el mismo tono se anunció que las calles serían invadidas de arte –las paredes de uno de los colegios de VES serían muralizadas–, y que el evento terminaría con una velada cultural en alguna pizzería del populoso distrito.

Pero había más: en el mismo texto se resaltaba que estas mismas actividades se repetirían en 85 países, y que la movilización había sido programada para la misma fecha en que estarían reunidos, en Davos-Suiza, los «responsables globales de que el mundo funcione tan mal».

Al final del afiche se podía leer el nombre de los grupos de activistas y organizaciones locales que acudirían al evento: el Foro de la Cultura Solidaria, la Conades-Ai, el Programa Democracia y Transformación Global, el Programa radial «Óyeme que te oigo», el Zoom, el Instituto Alameda, la Marcha Mundial de Mujeres, el Movimiento Social Saphichay, el Colectivo Ambre, y otros más.

Muchas de las cosas que hasta aquí señalo resultarían incidentales si antes no volvemos al título de mí crónica «¿otro mundo es posible?» Por lo que pude observar el 26 de enero en Villa El Salvador, estoy seguro que no. No creo, simplemente, que desde Lima se pueda contribuir a forjar otro mundo y, mucho menos, subvertir la uniformidad básica del sistema postcapitalista y sus excesos.

¿Qué sucedió el sábado 26 de enero en esa movilización? Lo siguiente: tras imprimir el aviso de Internet, organizar mi traslado al cono sur y, finalmente, dar con el lugar señalado, pude constatar que éste se hallaba completamente vacío. Las horas señaladas para el inicio de las jornadas eran, prácticamente, las horas para espectar la informalidad con que «algunos» asumen los retos.

Resulta que a las tres de la tarde, según lo programado, se iniciaría «arte en la calles»; pero a esa hora recién llegaban los animadores del evento. Los activistas recién iniciaban el levantamiento de sus toldos o, algunos, comenzaban a explorar el lugar para encontrar el punto apropiado para exponer sus afiches, a lo largo de una alameda ubicada frente al municipio de VES.

A esto habría que agregar que ningún vecino de Villa El Salvador sabía nada. Nadie de ese distrito parecía haber sido invitado, y mucho menos sospechaba que desde sus calles se exigiría «el fin del imperialismo, colonialismo y cualquier otra forma de opresión». Si esta acción equivalía a una apuesta por el cambio como acto colectivo, lo mínimo que se pudo haber realizado era un trabajo de convocatoria con los pobladores del cono sur.

Los grupos feministas debieron contactarse con los comités, las organizaciones y los clubes de madres y no concentrar sus fuerzas en componer estribillos inapropiados bajo el calor sofocante de VES. Los otros colectivos y movimientos, debieron buscar el contacto con los grupos organizados de VES para unir sus voces con la de ellos.

Si el criterio que primó aquel día sábado era el de un llamado al cambio desde abajo, se debió buscar contar con «los de abajo» y no dedicarse a tomarles fotos. Esto no era turismo, ni era un momento para filmar a los transeúntes que, curiosos, se detenían a mirar los paneles, las exposiciones gráficas y las funciones de titiriteros y sikuris.

Más desconcertante aún fue la «velada cultural» en la pizzería tal como se acordó. Allí tampoco asistió la comunidad de Villa El Salvador.

Y entonces uno se pregunta: si en el volante se lanzan frases e interrogantes como «¿Estás conforme?», «¿Estás contento con el desempleo, la pobreza y la desigualdad?», «¿Con la falta de agua, la violencia y la discriminación?», pues lo natural de la reunión hubiese sido concertar acciones con los directamente vinculados con estos dramas y no a tratar el tema desde perspectivas aisladas en lugares donde las masas ni siquiera acuden.

Para reflexionar, debatir, elaborar propuestas, intercambiar experiencias y articular las acciones de los movimientos de la sociedad que se oponen al neoliberalismo, habría que dialogar con sus victimas. Hay que conocer cómo quieren que sea el nuevo mundo.

Es lamentable decirlo pero la lección de todo esto es que, a despecho de las hazañas de la inteligencia, algo del pasado continúa y se asienta en el mundo de hoy: la división de la sociedad en clases, en grupos sociales y económicos.

En las «extravagancias» y «payasadas» públicas –dos palabras lanzadas por un joven lugareño de ese distrito al ver desfilar el «corzo» de artistas y activistas-- de este tipo sólo se pudo detectar cierto esfuerzo naif por recobrar el lugar del artista en la vida pública, un lugar que le permita convertirse –en apariencia-- en un “ciudadano” activo. Es decir, un ciudadano activo en medio de una comunidad sin ciudadanos. Un ciudadano en un lugar donde la gente sobrevive gracias a que le saca la vuelta a su propio discurso de ciudadanía: con la informalidad.

Si realmente se busca generar condiciones para enfrentar los peligros del capitalismo es urgente construir una alternativa diferente a las que ofrece el oficialismo. Algo que vaya más allá del espíritu del activismo civil, ecológico, étnico o gay, y del ingenuo entusiasmo de unos cuantos universitarios y de dos o tres turistas (como los que asistieron a la velada pizzera). Es vital fusionar las alternativas de cambio con el sentir radical de las clases populares y definirla como una propuesta colectiva capaz de unir las demandas multitudinarias.

Sólo se puede ir adelante desde el interior mismo del movimiento y sentir popular. Los cambios vienen de un acto de masas y no de un hecho tramado o generado por una minoría, o clase, para la cual, tradicionalmente, las mayorías no cuentan. No se les invita. Se les toma fotos o se los filma. ¡Claro! Eso es arte.

1.2.08

CON LOS PIES EN LA TIERRA: ARTE Y COMUNICACIÓN HOY. POR: RENATO PITA ZILBERT

Renato Pita Zilbert, colaborador permanente de esta plataforma y miembro de “El Colectivo” reflexiona en el siguiente texto sobre la participación del arte en la vida social.

En este sentido el arte y la comunicación se pueden tomar como una formula que se está reproduciendo en Lima pero que todavía “exige acción y reflexión constante”.

A continuación este texto que plantea una serie de puntos a tener en cuenta.

CON LOS PIES EN LA TIERRA: ARTE Y COMUNICACIÓN HOY
Ideas generales I

Por: Renato Pita Zilbert

Actualmente, el panorama artístico en Lima atraviesa por una etapa que es necesario revisar detenidamente. Por ahora me limitaré a mencionar que, no es casualidad que actualmente sean de gran influencia en la cultura y el arte local experiencias como (1) las de grupos de teatro surgidos en lo que fueron las periferias de Lima (Comas, Villa El Salvador), (2) las tomadas de prácticas del activismo cultural o político (anticapitalistas, antiimperialista, etc), o (3) experiencias de arte en donde la producción simbólica o la acción artística provenga o se dirija hacia posturas críticas de lo político, social o cultural. Me refiero a esas acciones que desde el arte y la cultura participan de la resistencia y/o la construcción de una alternativa distinta al sistema imperante en nuestra sociedad, en donde la opresión y represión es ejercida por unos pocos sobre unos muchísimos. Todas estás prácticas artísticos-culturales*, diversas y distinta entre sí, han ido confluyendo en algo que, considero, no es un movimiento claro sino más bien un devenir que tiene que ir definiéndose concretamente. Mientras unas aparecen con un discurso claro de construcción alternativa o apuesta de transformación social, otras solamente suenan como voces disonantes. Estas prácticas desiguales tienen que motivarnos preguntas y prontas respuestas.

La pregunta que nos haremos ahora es ¿Por qué estas formas de trabajo que hemos enumerado líneas arriba, influyen con tanta intensidad? En principio, es porque el arte peruano en particular, y la cultura peruana en general, ha ido encontrando un estado crítico luego de años de divorcio con su gente. El público, la gente, la comunidad o el pueblo, además de ser un asunto temáticamente interesante, ha sido el gran ausente durante mucho tiempo en el sistema artístico.

Consideremos los agentes históricos de la última década: El ingreso del neoliberalismo en nuestro país, a causa de las políticas fujimoristas (años 90’s) fueron radicalizando las privatizaciones de instituciones y espacios públicos en nuestro país. Las intensas luchas políticas y culturales contra la dictadura, como importante plataforma que unificó principios y tomas de acción. A nivel mundial, la creciente avanzada del capitalismo y el sistema neoliberal, se fueron materializando en hechos concretos, como la invasión militar en Irak o la impositiva y beligerante avanzada de la globalización a través de TLCs. Además, la crisis económica Argentina y la intervención norteamericana en el gobierno de Bolivia, ambas con contundentes y victoriosas respuestas populares, hacen notar el carácter imperialista de las políticas de la Casa Blanca.

En un aspecto general estos son los acontecimientos que propician y motivan la necesidad de replantear las formas de participación del arte en la vida social. Lo cierto es que si el arte seguía pensando en su propio ombligo, solo iba a cosechar ombligos: el mismo círculo elitista con el mismo tipo de comentario de la misma gente del mismo arte del mismo círculo elitista. La necesidad de vitalizar el arte, pasó por enfrentar la mentalidad conservadora y anquilosada del arte por el arte con la práctica persistente de un arte vivo, en movimiento, con la gente o la comunidad; y que a la vez sea consciente de su trabajo, en este tiempo y en este pueblo.

Entonces, una serie de acontecimientos empujan a asumir el arte desde una nueva actitud. Creo que lo interesante de esta nueva actitud, de este nuevo accionar es que, en principio, no los unifica un estilo o una tendencia artística (la variedad de apuestas formales es rica) sino, al menos a groso modo, una accionar común producto de intermitentes disconformidades y de sostenidas posiciones de individuos o colectivos (así de amplios son los márgenes que hoy nos unen), y este germen, en su calidad de semilla, alcanza a sacudir profundamente los cimientos de la concepción indiferente y desmovilizadora, del viejo arte y sus espacios tradicionales. Así pues, no es casualidad que se hayan removido las bases de la comunicación en y desde la práctica artística de los últimos años. Se inician una serie de acciones que desde la disconformidad, la autonomía y la vocación libertaria, abren “espacios” de información, exposición y debate, de manera independiente y/o autónoma a los círculos oficiales de arte. Se inician una serie de acciones desarrollando prácticas en donde el arte y la comunidad o el arte y el espacio público, empiezan ser preocupaciones (claras o no), estableciendo o empezando a establecer relaciones más directas, dinámicas y sostenidas.

Lo principal, y lo inicial, de esta nueva práctica es el interesante cuestionamiento que se hace a los tradicionales espacios artísticos como espacios de comunicación para el artista, concibiendo el accionar, individual o colectivo, como parte de una opinión o una actitud conciente del valor moral o ideológico del trabajo del artista (y ya no solo como un espacio aprovechado para mostrar o vender). Creo que existe la intención de hacer un cuestionamiento de fondo y no de forma, y esto es importante; pero por cierto, tiene que ir haciéndose más aguda y profunda esa cuestión. En este sentido, existen pasos nuevos que asumir. Este nivel básico se tiene que ir desarrollando hasta encontrarse con definiciones y exigencias a nivel de principios, de creencias y de acciones de acuerdo a la realidad, es decir definiciones de orden ideológico que no empujen a tomar decisiones. Y a partir de este proceso, o mejor dicho progreso, se irán encontrando las formas de alianzas, de articulación, de integración o incluso de división. Este camino aún lo estamos recorriendo, falta trecho aún y especular sobre él no es nuestro objetivo ahora.

No quiero dejar de mencionar otro hecho importante, que también tiene que ver con las nuevas formas de comunicar en el arte. Este es un asunto que se relaciona con la materia prima de la producción artística. Me refiero a la utilización de nuevos materiales para la producción y dinámicas para la distribución de trabajos artísticos, vinculados ambos casos con la vida cotidiana de la ciudad. En este aspecto hay nuevas características que reconocer y nuevos caminos que analizar, los cuales otorgan en el plano estético una riqueza expresiva distinta, desmitificada y lógicamente, relacionada con elecciones conscientes de identificación que hace el o la artista. Este no es algo tan reciente, pero es otro tema que se tiene que abordar y debatir con profundidad.

“Arte y comunicación”, por lo tanto, representa una inquietud que se ha ido planteando y afrontando de manera creciente, tomando en cuenta que esta alianza surge de las contradicciones que se debaten en nuestra sociedad y su cultura. Y lo interesante es que este problema de comunicación en el arte, no ha sido planteado desde aspectos puramente formales, sino sobre todo desde acciones concretas que comprenden aspectos como producción y distribución. En este panorama, es inevitable asumir una posición entre un movimiento progresista y otro conservador. El plantearse la acción del arte y la cultura, como profundos agentes transformadores de nuestra sociedad, es una voz que cada vez se hace más numerosa. Esto exige acción y reflexión constante, que en la actualidad tenemos que afrontar concretamente de manera creativa y organizada. Aún está en veremos nuestro mañana, nuestra labor es hacerlo cada vez más limpio y más nuestro.

Es un importante avance el que tenemos que asumir. Como se dijo, este es un devenir de prácticas que se han ido estableciendo en Lima, pero aún no representa un movimiento mayormente articulado. Las limitaciones son evidentes y los alcances todavía reducidos. Tenemos que luchar contra la intermitencia. La articulación se hace urgente ante las exigencias que se nos vienen. Nuestra tarea es asumir estos retos concibiéndonos parte de un mismo proceso y empujar el coche. En la medida que sepamos encarar aquellas limitaciones mostraremos la resistencia, la creatividad y la plataforma verdadera de una cultura con los pies en la tierra y con la mirada en el horizonte.

* Me refiero al trabajo realizado por experiencias de diversa índole e intensidad. Desde el plano expositivo, por ejemplo, tenemos los festivales Artes sin argollas, exposiciones en el marco del Foro de la Cultura Solidaria, las jornadas de muralísticas en la FITECA o en otros espacios. A nivel de trabajos artísticos, tenemos diversas acciones, como por ejemplo las de, El Colectivo, Jorge Miyagui, Lalo Quiroz, Felipe del Águila, Marcelo Zevallos, entre otras. Además de existir actividades con una orientación similar pero de distinto carácter, como por ejemplo el 3er Congreso de las Artes u otras mesas de discusión que intenta pensar y reflexionar al arte y la cultura de resistencia. Esta relación es variopinta y necesita de una caracterización precisa. No es objeto de este texto desarrollar cada una de ellas. Ya iremos abordando ese punto en próximas páginas.

11.11.07

FOTO MONUMETAL

Foto Monumental fue la última de las intervenciones en espacio público en el marco del Proyecto Monumenta en Villa El Salvador.

Esta acción dirigida Cristian Alarcón Ismodes y Daniel Ramírez-Corzo implicó la recontextualización de la figura, en este caso el monumento, del Gnrl. Juan Velasco Alvarado. De esta forma el acto cotidiano de tomarse una foto se convirtió en un ritual de apropiación y acercamiento a una parte vibrante de la historia del Perú reciente.

Kinua acaba de subir en el Blog de Presencia Cultural un reportaje sobre esta intervención que a continuación subimos.

El blog del proyecto Monumenta señala que esta intervención emula la práctica de los fotógrafos callejeros que arrastran consigo caballitos de madera o escenografías sobre ruedas con personajes de dunlopillo para que los niños se fotografíen con ellos. Se habilitó durante esos días una gran escalera que se integraba al conjunto de la plaza y al monumento para que los vecinos y transeúntes puedan subir a la parte alta del pedestal -que normalmente está a una altura inalcanzable- y ahí tomarse fotos con el personaje del monumento: Juan Velasco Alvarado. Para algunos vecinos fue una especie de homenaje, para otros fue una ocasión ver el monumento y el barrio desde una perspectiva poco habitual.

30.10.07

PROYECTO MONUMENTA, Registro

Hace algunos días culminó el Foro de la Cultura Solidaria de Villa El Salvador. Entre las actividades que fueron parte de este evento está el Proyecto Monumenta que abarcó una serie de intervenciones en los espacios y monumentos más disímiles que existe en ese distrito.

A continuación el reportaje de Presencia Cultural, donde se puede apreciar las acciones de Teodoro Ramírez, Marcelo Zevallos y el colectivo Extravirgen; entre otros artistas que participaron en este proyecto bajo la coordinación de Daniel Ramirez-Corzo.

19.10.07

MONUMENTA intervenciones urbanas‏

En el marco del Foro de la Cultura Solidaria de Villa El Salvador el Proyecto Monumenta “busca explorar, a través de intervenciones urbanas la relación existente entre la memoria colectiva y el espacio urbano”.

Este proyecto cuenta con la participación de Teodoro Ramírez, Marcelo Zevallos, Cristian Alarcón ismodes, Daniel Ramirez Corso y el colectivo Extra virgen.

La justificación y el registro del proyecto puede ser visto aquí.


12.8.07

FORO DE LA CULTURA SOLIDARIA DE VILLA EL SALVADOR

En antesala a lo que será el Foro de la Cultura Solidaria de Villa el Salvador (que hemos mencionado antes en este espacio), a continuación este texto de Marco Néctar que grafica la historia, organización y construcción de este encuentro que tomará las calles de Villa el Salvador en octubre próximo.

Finalmente: para mantenernos informados, el Foro de la Cultura Solidaria de Villa el Salvador ahora cuenta también con este dinámico blog.

EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DEL FORO DE LA CULTURA SOLIDARIA DE VILLA EL SALVADOR

Por: Marco Néctar.
Movimiento Socialista Saphichay


ALGUNOS ANTECEDENTES:

Esta experiencia se ha venido desarrollando en Villa el Salvador (VES), un distrito popular ubicado en la periferia sur de Lima. Además es un distrito con una historia muy peculiar, ya que su fundación hace 35 años, significó el inicio de un proyecto de vida alternativa al capitalismo muy interesante y reconocido a nivel mundial: La Comunidad Urbana Autogestionaria de Villa el Salvador: CUAVES.

No obstante ser ahora una ciudad con aproximadamente 400 000 habitantes, grandes áreas verdes, una zona industrial próspera y muchos reconocimientos, como el premio Príncipe de Asturias y el título de Ciudad Mensajera de la Paz; VES es una comunidad donde el individualismo y la idea de competencia (propia del sistema capitalista en su versión neoliberal) se han posicionado en contra de sentidos comunes solidarios y comunitarios muy protagónicos y significativos en sus primeros años.

En ese sentido muchos de los que aun creemos que en Villa el Salvador se pueden recuperar tales sentidos comunes y llevarlos a la práctica, hemos decidido extender redes de solidaridad que se traduzcan en un espacio de intercambio de experiencias, discusiones y reconocimiento de las diferencias para articular a las distintas voces que antes se expresaban desde sus espacios sin mucha resonancia para que juntos todos seamos escuchados en un solo grito: El Foro de la Cultura Solidaria.

Algunas organizaciones involucradas en esta gesta venían de procesos previos, como el intento de conformación de un “Consejo de Arte y Cultura de VES” para que los trabajadores del arte agrupados y organizados puedan incidir en las políticas públicas del gobierno local. Otras organizaciones venían de la construcción de un proceso nacional de articulación de movimientos sociales “El Encuentro Grande en Tambogrande-Piura” así como también de participar del Foro Social de las Américas en Quito en Julio del 2004.


LA TERQUEDAD EN LA VIDA

Todos estos procesos locales y globales han dado como resultado un espacio de encuentro, reflexión, intercambio de la diversidad de experiencias de vida alternativa y de luchas en pro de una transformación en las estructuras de las relaciones sociales inscritas dentro del marco de que “otro y otros mundos son posibles” y además nos han dado la oportunidad de poder formar parte de un proceso de articulación global como lo es el Foro Social Mundial, logrando ser miembros observadores del Consejo Hemisférico del FSM que se reúne cada cierto tiempo y próximamente en Lima.

Como señalara líneas arriba, este proceso comenzó con la iniciativa de algunas organizaciones tanto de Villa como del resto de la ciudad que dieron vida a lo que fue el 1er foro de la cultura solidaria. El 2do año se sumaron más organizaciones y para la 3era edición somos seis los grupos que conformamos el Comité Organizador: Comunidad Río Hablador, Vichama Teatro, Movimiento Socialista Saphichay, Partido Socialista, Colectivo ContraNaturas, Programa de Estudios sobre Democracia y Transformación Global y un sin número de personas y organizaciones que han inscrito sus actividades para la edición de este año en calidad de co organizadores.

El año pasado, entre otras actividades realizadas durante la semana, se discutieron temas como la historia de VES, diversidad Sexual, el papel de los medios de comunicación, democracia, género, literatura, racismo, niñez, arte y comunidad, TLC, cultura popular, arte y transformación social, conflicto palestino israelí, la hoja de coca, Foro Social Mundial, Indymedia, etc. También se proyectaron documentales y películas de cine independiente, teatro, cuentos, talleres demostrativos de arte, exposiciones de fotos y artes plásticas y muchas actividades más.

No obstante la evidente riqueza artística del evento, las agrupaciones que forman parte de la organización del FCS han coincidido en que el espacio no sólo es cultural sino también político, asumiendo por ello una posición de apoyo a la lucha en contra de las transnacionales mineras que afectan el medio ambiente en nuestro país. Además representantes del FCS participamos en las movilizaciones en contra de la firma del TLC.

Consideramos pues que este Foro, no sólo es un evento anual sino que también forma parte de un proceso a largo plazo de articulación local con miras a convertirse en un referente nacional que se articule a procesos de resistencia global como lo es el Foro Social Mundial (además el FCS suscribe la carta principios del Foro Social Mundial), y aporte a la consolidación de una corriente crítica al sistema neoliberal y a su lógica individualista, represiva y excluyente, afirmando un valor que se torne subversivo a dicha lógica: la solidaridad.



LOS RETOS


El Foro de la Cultura Solidaria está creciendo año a año. El 2004 asistieron 14 mil quinientas personas, el 2005 fueron 27 mil. El reto nuestro no sólo es articular y hacer intercambios de saberes entre organizaciones artísticas, políticas, culturales, alter globalización, etc. de Lima y quién sabe de qué otros lugares, sino también compartir con la comunidad de Villa aquella idea de que sino hacemos algo por transformar esta sociedad, la desigualdad en la que los menos favorecidos somos nosotros, los de a pie; no va a cambiar.

Dependerá de no dejar caer los brazos para que cada día más gente se entere de que hay un espacio donde poder expresar aquellas demandas críticas a la sociedad capitalista.

Con el Foro de la cultura solidaria no sólo otros mundos son posibles sino que ya existen, la tarea es reproducirlos.

Finalmente, aprovecho este espacio para anunciar que este miércoles 21 de junio en el Teatro Vichama, en Villa el Salvador, se lanzó la convocatoria pública oficial del 3er Foro de la Cultura Solidaria. La invitación es para todas aquellas agrupaciones, movimientos, colectivos y personas no agrupadas que deseen formar parte de esta experiencia.

Esperamos a todos aquellos que estén seguros que pueden aportar a la construcción de una nuevo referente social y político en nuestra comunidad, una forma distinta de ver el mundo, un mundo equitativo y solidario un mundo para tod@s nosotr@s.

PASACALLE DE INAUGURACIÓN DEL FORO DE LA CULTURA SOLIDARIA DEL 2006