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18.2.10

LA PELÍCULA DE LA ABEJA MAYA EN LA PRESENTACIÓN DE LA MALLA CURRICULAR

Es de conocimiento público la calamitosa situación por la que atraviesa la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú (ENSABAP). Una crisis que refleja la situación en la que se encuentran las escuelas superiores de arte en el Perú.

El artista visual, y egresado de esta escuela, Lalo Quiroz hace un agudo y pertinente análisis de lo que fue la reciente presentación de la malla curricular de este centro de estudios. Evento que lejos de ser el precedente de lo que podría ser el inicio del cambio en esta institución dejó dudas y malestares entre los asistentes, en su mayoría alumnos y egresados.

A continuación copiamos el imprescindible texto que ha hecho circular Quiroz.

LA PELÍCULA DE LA ABEJA MAYA EN LA PRESENTACIÓN DE LA MALLA CURRICULAR DE LA ESCUELA DE BELLAS ARTES

El viernes último se expusieron, en el auditorio de la sede principal de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú (ENSABAP), los diferentes lineamientos y aspectos técnico-teóricos que fundamentan la nueva malla curricular. La Comisión encargada de elaborar dicha malla y de la exposición estuvo integrada por Herbert Rodríguez Huachín, Guillermo Cortés Carcelén, Miguel García Núñez, Amelia Pacheco Vásquez y Liliana Melchor Galván.

A pesar de que la convocatoria hacía referencia a la presentación oficial de la malla curricular de la ENSABAP, ésta nunca se dio como tal, ya que no pasó de ser una exposición bastante optimista orientada solamente a resaltar los objetivos de la malla, el marco situacional, y los aspectos técnicos y pedagógicos de su proceso de formulación; así como su importancia en la adecuación al rango universitario. Si bien es cierto era necesario conocer estos aspectos para entender mejor el enfoque de la propuesta, la presentación sólo se encaminó en ese sentido, omitiendo el tema principal de la convocatoria y que tenía que ver con el contenido de la malla curricular, su proyección y su eficacia. Durante la exposición nunca se trató el plan de estudios, ni siquiera se mencionaron los nombres de los cursos, ni mucho menos se detallaron las sumillas de algunos de ellos. Estoy seguro de que muchos nos quedamos con las ganas de escuchar, sin tantos aspavientos, en qué consistía esa malla curricular y cómo es que iba a funcionar para lograr los importantes e innovadores cambios en los cuales la Mesa estuvo incidiendo durante todo el tiempo.

En algún momento, se insinuó que la única manera de evaluar los resultados de una malla curricular era al final del periodo de su aplicación, es decir, después de cinco años para este caso. Posiblemente esta deducción sea muy lógica y hasta cierto punto real, pero teniendo en cuenta que no se trata del estudio de mercadeo de cualquier producto, sino de la educación de muchos alumnos y alumnas, y del tiempo invertido que ésta les supone; entonces deberían enfocarse todos los esfuerzos con mayor seriedad para reducir al máximo los márgenes de error del objetivo. Esto precisamente para no tener que jugar a los dados con las aspiraciones de muchos y muchas jóvenes, que ven a esta institución pública con mucha expectativa y en algunos casos como su única opción. Siendo así, si se quiere lograr disminuir cualquier margen de error al mínimo, no solamente se necesita contar con un equipo altamente especializado - aun suponiendo que el equipo actual lo sea - sino sobre todo se requiere de la participación de la mayor cantidad de personas implicadas y conocedoras de la realidad de la ENSABAP. Sin embargo, sin desmerecer la trayectoria y experiencia en materia de arte, educación y cultura que puedan tener los integrantes de la Comisión, no deja de llamar la atención la presencia mayoritaria en la misma de egresados de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP); y no porque esto revele alguna absurda rivalidad entre ambas instituciones, sino porque precisamente para este caso hubiera sido fundamental contar con un mayor porcentaje de personas profesionales allegadas a la ENSABAP.

Una configuración como la que se ha descrito, no solamente tenderá a tener un enfoque sesgado sino que además no será capaz de generar alternativas de solución más diversas y acertadas. Casualmente, Miguel García mientras explicaba algunos de los aspectos de interés considerados para la actual malla, no pudo evitar mencionar la incidencia que habían tenido en la nueva malla curricular de la ENSABAP los resultados de un sondeo realizado en el 2005 entre alumnos y alumnas de la Facultad de Arte de la PUCP. Al margen de que dicha experiencia pueda resultar o no enriquecedora para este caso, creo que resulta poco serio pretender, a priori, que la misma deba servir de igual modo para el caso de la ENSABAP; y lo que es peor aún, aplicarla sin tomar en cuenta sus propias particularidades. Creo que es importante darse cuenta que cada institución obedece a realidades completamente distintas y con características diferenciales muy claras, por lo que cualquier proyecto o propuesta dirigida a mejorar los servicios educativos y administrativos de la ENSABAP, deberá tener como base un estudio concienzudo de la realidad de la misma y de sus propias singularidades. Cualquier otro camino sólo va a contribuir, como se ha mencionado antes, a ampliar más los márgenes de error en los resultados.

Lastimosamente, la supuesta presentación de la malla curricular de la ENSABAP, no terminó de convencer a muchos, ni siquiera a una parte de los alumnos y alumnas que acudieron interesados por escuchar verdaderos cambios y sobre todo para intentar ser oídos. Sin embargo, ni siquiera esto último estuvo contemplado en dicha presentación, sino todo lo contrario, estuvo claramente diseñada para coartar las opiniones, limitándolas en el mejor de los casos a simples preguntas anotadas en pequeños papeles que, por cierto, ni siquiera fueron leídas en su totalidad. Esto evidentemente, terminó motivando que algunos hicieran uso de la palabra “sin permiso”, saltándose la barrera impuesta por la Comisión y enfrentándose a la postura poco dialogante de la Mesa y a la actitud controladora de su presentadora oficial, Teresa Arias, actual encargada del Centro Cultural de Bellas Artes. Dentro de este marco resultaba bastante contradictorio y hasta cómico, escuchar por ejemplo, en gran parte de todo el discurso de Herbert Rodríguez, sus alegatos en favor del respeto a la diversidad de opinión, al diálogo y a la igualdad de derechos y oportunidades. Del mismo modo, resultaba anecdótica la aclaración inicial de Guillermo Cortés respecto a la apertura que había tenido la Comisión para recibir opiniones de todas las personas implicadas con la institución, frente al reclamo y cuestionamiento público de un alumno, muy valorable por cierto, respecto al poco interés de la Comisión para escuchar al alumnado e incluirlos en el desarrollo de la propuesta.

A pesar los esfuerzos de la Mesa por transmitir, en todo momento, que existió una postura dialogante y de apertura durante el proceso de formulación de la malla curricular, al final fue imposible ocultar el verdadero carácter autoritario y vertical de la Comisión y de la actual dirección de la Escuela. Sin lugar a dudas nunca hubo la intención, por parte de la Comisión, de confrontar abiertamente la propuesta de la malla curricular, es más, nunca hubo siquiera las ganas de escuchar la opinión de los demás, ni antes ni después de la conclusión de la malla curricular de la ENSABAP. Estoy seguro que muchos de los verdaderos interesados en la mejora de la institución como son los alumnos y las alumnas, los profesores y las profesoras, y los egresados y las egresadas, nunca fuimos convocados para participar en la confección de dicha malla. Finalmente, el viernes último, sólo nos tocó participar de un acto que entre otros propósitos tenía como fin dejar el registro fílmico y fotográfico de una pantomima más de la actual gestión; y en donde sólo pudimos ver la malla curricular sobre un écran y sobre unas copias impresas que Herbert Rodríguez mostró a varios metros de distancia, mientras afirmaba con total convicción que aquello representaba un hito histórico para la ENSABAP. A mi parecer, esto representa una suerte de triunfalismo anticipado por parte de la Comisión, quien además, en todo momento pretendió hacernos creer ciegamente en las ventajas y beneficios de una malla desconocida para todos, sin precisar cómo se alcanzarían tales logros. Una Comisión que, en la voz de Guillermo Cortés intentaba convencernos de que la demora y el gran esfuerzo depositado en esa propuesta nos incluía a todos, que cualquier error en la misma podía ser perfectible y que no criticáramos sino que construyéramos a partir de lo propuesto - impuesto diría yo - olvidando, tal vez, que el mismo Herbert Rodríguez había anunciado en un inicio de su exposición que la Asociación Nacional de Rectores (ANR) había aprobado definitivamente la malla curricular, de paso que hacía hincapié en que la misma ya había pasado por todos los ajustes necesarios. Tal vez hubiera sido mejor optar por el perfil bajo de Miguel García y Amalia Pacheco, quienes decidieron centrarse en sus temas y no hablar más de la cuenta, inclusive hasta Liliana Melchor, única representante en la Mesa como egresada de la ENSABAP prefirió abstenerse y no remitirse a sus experiencias pasadas con las mallas anteriores de la institución.

Si bien es cierto hay que reconocer que la famosa malla curricular, la cual se encuentra en la página web de la ENSABAP, plantea algunos cursos novedosos dirigidos a la formación de un artista supuestamente crítico e interdisciplinario, solamente se ha limitado a algunos cambios de asignaturas, con la inclusión de nuevas y la eliminación de otras, lo cual no es necesariamente una señal de un gran cambio, simplemente establece un nuevo orden de prioridades. Sería un tanto extenso hacer un análisis de dicha malla curricular en este momento y tampoco es la razón de ser de este texto; sin embargo, me atrevería a afirmar que no ha habido ningún cambio estructural, sino sólo conceptual en la construcción de la misma.

Al parecer todavía estamos lejos de una propuesta realmente transformadora, desde lo conceptual hasta lo estructural, y por ende lejos de una Escuela verdaderamente innovadora que oriente la enseñanza de sus alumnos y alumnas en función a una malla curricular flexible que permita al alumno y a la alumna elegir de acuerdo a sus propios requerimientos entre distintas opciones y combinaciones. Seguimos lejos de una Escuela que acoja con mayor amplitud las diversas disciplinas artísticas, integrándolas y desarrollándolas de manera independiente y permitiendo que éstas se entremezclen con las disciplinas artísticas tradicionales; una Escuela que se nutra e incluya a las distintas manifestaciones artísticas plásticas de todas las regiones del país y que rompa definitivamente con el paradigma occidental. Estamos lejos de una Escuela que no solamente oriente al artista hacia el lado comercial como único modelo de desarrollo sino que también forme alumnos y alumnas con un pensamiento analítico, crítico y gestor de cambios importantes dentro de su sociedad. Esperemos que no sea necesario esperar que pasen cinco años para darnos cuenta si en realidad sólo se cambiaron papas por camotes.


Lalo Quiroz
Especialidad de Pintura
2003 – ENSABAP

Lima, 14 de febrero de 2010

7.2.09

SOBRE CRISIS EN LA ESCUELA NACIONAL DE BELLAS ARTES: DR. RICARDO ESTABRIDIS ES PROPUESTO COMO PRESIDENTE DE LA COMISIÓN REORGANIZADORA

El último comunicado aparecido en la bitácora del Centro de Estudiantes de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú (ENSABAP) da cuenta de la propuesta cursada al Dr. Ricardo Estabridis para que asuma la Presidencia de la Comisión Reorganizadora de esta institución.

Esta propuesta, impulsada por los estudiantes y la dirección académica, es importante en tanto Estabridis es un investigador y académico de reconocimiento, con muchos años de experiencia en la enseñanza superior de arte. Además fue director del Museo de Arte del Centro Cultural de San Marcos y director de la escuela académica profesional de Arte de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, escuela donde actualmente es profesor principal.

Sabemos por fuentes muy confiables que el nombramiento de Estabridis ya ha sido presentado y aprobado por la Comisión de Educación, Ciencia, Tecnología, Cultura, Patrimonio Cultural, Juventud y Deporte del Congreso de la República. Para hacer valer esta propuesta solo faltaría el pronunciamiento y conformidad del Ministerio de Educación.

De concretarse este nombramiento, Estabridis tendría que viabilizar la Reorganización y la Adecuación de la Escuela a la Ley 23733 (Ley Universitaria), tal como lo dispuso la Ley 29292 (publicada el 13 de diciembre 2008) que otorga a esta escuela la facultad de emitir Grados y títulos de Valor Universitario. Un anhelo de muchas generaciones que han pasado por esta institución.

Seguiremos informando sobre el curso de estos acontecimientos. Más información en la bitácora CE-ENSABAP.

1.2.09

¿QUE PASA EN BELLAS ARTES?

Como ya es de conocimiento público La Escuela Nacional de Bellas Artes se encuentra atravesando la más aguda crisis de su historia. Desde noviembre del 2007 este centro superior de estudios se encuentra tomado por sus alumnos.

La gran participación estudiantil lograda con la toma del año 2001, y que originó el I Congreso de las Artes ¿A dónde Vamos?, no ha sido lo suficientemente sólida en el tiempo para evitar la profunda fragmentación que atraviesa esta escuela o para evitar la designación de personajes tan cuestionados como Luis Sono.

Desde hace dos semanas la profesora Andrea Ramos ha sido designada Directora Académica de esta institución. Una designación que ya debería dar visos de solución o de conciliación entre las partes enfrentadas.

Justamente el día de hoy domingo 1 de febrero del 2009, en el suplemento “El Dominical” del periódico limeño “El Comercio”, apareció un informe del periodista Diego Otero que da cuenta de esta coyuntura y recoge declaraciones de representantes estudiantiles y de la propia profesora Ramos. (Artículo que copiamos junto con un informe de Mabel Huertas para el programa de tv “Enemigos Íntimos” de Frecuencia Latina).

La crisis de la Escuela Nacional de Bellas Artes pone en evidencia la caótica situación en la que se encuentra la enseña superior de artes visuales y de “historia” del arte en el Perú. Una crisis sintomática de un gobierno central sin mayores políticas educativas, ni mucho menos culturales.


La crisis de la escuela

No tan Bellas Artes.

LA ESCUELA EN EMERGENCIA. A PUNTO DE QUE ENTRE EN VIGOR LA LEY QUE LE PERMITIRÁ OTORGAR TÍTULOS UNIVERSITARIOS, NUESTRA PRIMERA ESCUELA DE ARTE —TOMADA POR LOS ALUMNOS, CON EL AÑO ACADÉMICO INCONCLUSO Y SIN DIRECTOR HACE 10 MESES— ENFRENTA LA PEOR CRISIS DE SU HISTORIA.

Por: Diego Otero

El terremoto del 15 de agosto del 2007 dibujó una serie de profundas rajaduras en las columnas de la sede central de la Escuela Nacional de Bellas Artes. También inutilizó por completo algunas aulas de la Casa Canevaro —a media cuadra—, donde se solían dictar los talleres de pintura. A más de un año del terremoto, las rajaduras y la inhabilitación continúan, como un símbolo dramático de otras rajaduras y otras inhabilitaciones, acaso más severas, que vienen arrastrándose desde hace mucho tiempo.

Solo un dato nos puede dar alguna idea de la calamitosa situación: desde marzo del año pasado la escuela no cuenta con un director general, está absolutamente acéfala. ¿Por qué? Tratemos de seguir el recuento de los últimos hechos: La comisión presidida por Leslie Lee —un artista de prestigio innegable y de reconocida solvencia intelectual— se retira en el 2007, luego de que un grupo de profesores lo acusara de ejercer el cargo sin la titulación adecuada.

Vale la pena saber algo más de estos profesores: Todos ellos fueron despedidos el 2001, luego de que los alumnos realizaran una toma y los denunciaran “por incompetencia y malos manejos”. En el 2003 estos profesores ganan un juicio contra la escuela. Regresan y forman el sindicato de docentes de Bellas Artes. Y empiezan a ejercer presión para que Lee dejara el cargo. Finalmente, a la salida de este, el Ministerio de Educación envía otra comisión, esta vez encabezada por Manuel Solís, actual director de educación superior del ministerio.

Solís estuvo cuatro meses en la dirección general, y realizó un informe (No. 002-2008-CR) de resultados poco alentadores: La calidad profesional de buena parte de los profesores estaba por debajo de lo mínimamente exigible; la malla curricular era contradictoria, plagada de vacíos; había un clima de tensión entre distintas áreas de la institución, etcétera. A la salida de Solís, el ministerio encargó la dirección académica al profesor Roberto Villegas, pero este decidió jubilarse y encargar el puesto —a su vez— a Luis Sono, miembro del sindicato mencionado líneas arriba.

Entonces recrudecieron los problemas. Se dijo que Villegas no tenía potestad para delegar el cargo; se dijo también que el ministerio no había aprobado el traspaso de funciones. La crisis llegó a un punto de inflexión cuando un grupo amplio de estudiantes tomó nuevamente la escuela, en noviembre del año pasado, como una impugnación pública frente a lo que consideraron “una actuación inoperante por parte de las autoridades académicas y una displicencia generalizada por parte del Estado”.

El fin de año llegó con las clases suspendidas a causa de la toma. Sin embargo, extrañamente, los profesores recibieron un documento de la dirección académica que les solicitaba entregar notas. Pero, ¿qué notas podían entregar si no se había podido terminar de evaluar a los estudiantes? Un conjunto de docentes decidió entonces no acatar la medida y la situación se hizo insostenible: A estas alturas pocos querían que Sono permaneciera en el cargo por más tiempo.

¿Ministerio sordo?
Dos semanas atrás, alrededor del 15 de enero, una asamblea integrada por un grupo de profesores, egresados, alumnos y administrativos propone que Sono sea depuesto y que se nombre a la profesora Andrea Ramos, perteneciente a la asociación de docentes, como nueva directora académica. Una resolución de la secretaría general de la escuela aprueba la medida y Ramos asume el cargo con el propósito expreso de tender un puente entre el alumnado y la institución, y solucionar los puntos álgidos de la crisis al más corto plazo; de otro modo no se podrá asumir el rango universitario.

Según Hugo Alegre, que ha sido docente de la escuela por más de doce años, “Bellas Artes es una perfecta versión a escala del país. La escuela se ha convertido en un conjunto de cofradías y recelos. Por un lado está el sindicato y por el otro la asociación, y en el medio los alumnos. La cosa es sumamente compleja y la presencia de Andrea Ramos responde ciertamente a la urgente necesidad de que haya alguien que opere como intermediario. Ojalá que estos cambios sirvan para algo, pues en realidad el problema de fondo es que el ministerio tiene la escuela completamente abandonada”.

Marie Jean Castañeda, representante del Centro de Estudiantes de Bellas Artes, está de acuerdo: El problema de fondo es que el ministerio no está respondiendo a ninguna de las solicitudes de diálogo que la escuela propone. “Hemos hablado con el viceministro Idel Vexler, con el propio Solís. Incluso la Comisión de Educación del Congreso ha enviado un oficio al ministro Chang, pero no hay respuesta. Y la escuela depende del ministerio para funcionar, para aprobar cualquier cambio importante, para tomar medidas”. ¿Qué sucede con el ministerio?, ¿Es que sencillamente no le interesa que la escuela de arte más importante del país esté agonizando?

Nos comunicamos con Manuel Solís para plantearle estas y otras interrogantes, pero él prefirió no tocar el tema: “Sobre Bellas Artes yo no puedo opinar. Eso depende de Secretaría General del Ministerio de Educación, que es el nexo directo con el señor ministro. No está en el ámbito de gestión académica”. Por lo pronto, la escuela está con la soga al cuello, y entre la espada y la pared. Mientras no se convoque a elecciones para director general no se podrá acceder al rango universitario.

Sindicato vs asociación
Encontramos a Andrea Ramos en la Casa Canevaro, trabajando en un organigrama de tareas urgentes. Nuestra primera pregunta tiene que ver con el conflicto que parece haber entre el sindicato de profesores y la asociación. “Ese es uno de los temas más graves, y tiene que ver con una insalvable brecha generacional. Los profesores del sindicato, que son bastante mayores, insisten en un desarrollo académico tradicional, conservador; la asociación, que es un conjunto de profesores más o menos joven, busca abrir la institución a una concepción del arte acorde con los tiempos”.

Ramos cree que la mejor opción para zanjar problemas de esta índole es convocar a una asamblea con todos los profesores; una especie de tregua que les permita llegar a acuerdos comunes, y desde ahí trabajar. “Después de eso, lo justo sería que todos los profesores, sin excepción, pasemos por una evaluación realizada por profesionales imparciales, que no tengan ningún vínculo con la escuela. Solo así se puede recuperar la confianza de los alumnos”.

Ramos pone un ejemplo de cuán mal ha venido siendo manejada la institución: “El año pasado, a pesar de contar con una infraestructura semicolapsada y de tener problemas de diversa índole, se hizo ingresar a 120 alumnos. ¿Por qué no se postergó el examen o, por lo menos, por qué no se redujo las vacantes?”. Lamentablemente no hay tiempo de responder esas preguntas. Las prioridades son ahora cesar la toma y convocar elecciones. Solo así se podrá asumir el rango universitario. Solo así sobrevivirá la escuela.

El sistema (artístico) no responde
Quizá estemos siendo testigos de la última oportunidad de la escuela para volver a alzar vuelo, como en su época de esplendor. Después de todo, en los últimos diez años no ha habido más que crisis. En el 2001 la escuela estuvo tomada por tres meses; en el 2007 por diez días. Y no es que esas tomas hayan sido el capricho de un grupo de alumnos revoltosos e indisciplinados: han sido el síntoma más elocuente de una institución que hace agua y se hunde, jalonada por pequeñas mezquindades e intereses, burocracia, mediocridad, desinformación y desidia.

Andrea Ramos dice que no se puede trabajar mientras las cartas no estén sobre la mesa y las cosas no sean transparentes: “Cuando Solís llegó al cargo, convocó a una asamblea general, aseguró que iba a haber un diálogo horizontal y plural. Pero fue mentira: solo se reunió con los profesores del sindicato. A los de la asociación nos abrió la puerta solo una vez, y no de muy buena gana. El asunto es elemental, cuando hay grupos en conflicto y solo eliges a uno de esos grupos para dialogar, entonces generas más problemas”.

Entretanto, como bien lo han dicho algunas voces aisladas, como el artista y curador Miguel López desde su blog (arte-nuevo.blogspot.com), las élites artísticas han permanecido en un elocuente silencio frente a la crítica situación de la mayor escuela pública de arte del país. “Esta nueva crisis es, sin duda, un síntoma evidente de un sistema artístico que no es capaz de comprometerse colectivamente con lo más mínimo que podría exigirse: Una educación desde el arte respetable y digna. Resulta así curioso pensar en perspectiva ciertas utopías de crecimiento del campo del arte”.

¿Qué se derrumba, a fin de cuentas, junto al derrumbe de la escuela? Muchas cosas. En primer lugar, la esperanza de que el Estado pondere por fin el verdadero lugar que ocupa, o debería ocupar, la cultura en cualquier país: Nuestra identidad y nuestra autoestima social están edificadas sobre los bienes simbólicos que producimos. En segundo lugar, el sueño de un considerable grupo de jóvenes que piensan —todavía, con valiosa inocencia— que el arte es una de las últimas reservas de conciencia crítica, uno de los últimos espacios que pueden generar transformaciones.

+ info
Andrea Ramos, coordinadora del Área de Dibujo de la Ensabap, profesora asociada y, desde hace dos semanas, directora académica de la escuela, tiene la responsabilidad de intentar resolver el entrampamiento en el que se encuentra la institución. De lo contrario el rango universitario —es decir, la posibilidad de que los egresados puedan competir en igualdad de condiciones con los egresados de la PUCP, por ejemplo, en cuestión de becas y posibilidades profesionales— correría peligro. Por su parte, el centro de estudiantes de la escuela, a través de su blog (ce-ensabap.blogspot.com) viene haciendo públicas todas las acciones que realizan y todos los reclamos y solicitudes que enarbolan. Su dramático mensaje luego de la última toma termina con estas dos elocuentes condiciones para devolver las instalaciones: “Que no se proceda a elecciones hasta que existan las condiciones para ello; que se lleve a cabo una auditoría general y no queden impunes las irregularidades cometidas por los malos elementos de la Ensabap”.

3.10.08

BREVES: ÚLTIMO SÁBADO RECOLECTOR / II SALÓN NACIONAL DE FOTOGRAFÍA / EL VIDEOJUEGO DE LA VIDA / LA AVANZADA A DEBATE / SIN VALOR OFICIAL. ESTATUS 0

SOY UN RECOLECTOR es el proyecto del artista mexicano, afincado en el Perú, Víctor Castro, quien viene desarrollando desde el mes de agosto los “Sábados Recolectores”, jornadas de acopio de tapitas que serán parte de una serie de esculturas públicas que se podrán ver muy pronto en Miraflores.

Justamente, mañana sábado 03 de octubre de 10am a 8pm, en el Parque Central de Miraflores, será el último sábado recolector, donde el mismo artista recibirá a las personas que quieran aportar tapitas para este proyecto.

El artista explica las características de su proyecto: “La escultura es un proyecto que ya desde ahora está en proceso, la parte más importante y fundamental de su desarrollo es el mismo proceso de recolección y toda la documentación que se pueda generar en el tiempo que transcurra. Cada colaborador, cada cadena y grupo de personas que participa, aporta muchísimo más que tapitas. Cada bolsa que recibo está cargada de energía e historias muy lindas. A través de las bolsas logro percibir la emoción y las ganas de hacer posible una utopía.”

Más información en la bitácora del proyecto.

Ver tambien: La Estética de la Recolección. Reseña de la exposición “Derivadas (resultantes de un proceso de recolección)”. Víctor Castro. Micromuseo (“al fondo hay sitio”), Paradero Habana. Febrero 2008. Revista Artmotiv 3, 2008.


El II SALÓN NACIONAL DE FOTOGRAFÍA IPCNA inauguró su exposición en Miraflores. El jurado conformado por Flavia Gandolfo, Fernando La Rosa y Augusto del Valle determinó los siguientes seleccionados: Jorge Ochoa Rebaza; (Primer Premio - adquisición), Jason Sullivan (segundo premio - adquisición), Renzo Giraldo (tercer premio - adquisición), Francisco José Chuquiure y María del Pilar Aguirre (menciones honrosas), Andrés Cordero, Musuk Nolte, Pilar Pedraza, José Carlos Orillo, Soledad Samamé, Hugo Vásquez Aldana, David Vega y Fernando Zarate.

En el caso del primer premio podemos leer en el portal de RPP: “Por decisión unánime, se otorgó el Primer Premio Adquisición (US$2 000) a Jorge Eduardo Ochoa Rebaza por la serie Receptor, en la que parece asediar a través del ojo crítico, el papel de la imagen mediática en diversos espacios; desde los más cotidianos hasta los más particulares y marginales. Así, la emisión de algún programa de espectáculos en el sui generis comedor de un chifa, el discurso televisado del presidente en la calidez de una casa o la proyección de un video contracultural en los estantes de un puesto de material anarquista en el jirón Camaná, configuran el discurso de Ochoa, plataforma para el desarrollo del meta-texto y la conceptualización.”

La exposición se puede ver en la galería ICPNA Miraflores (Av. Angamos Oeste 160), desde el 2 al 19 de octubre.

EL VIDEO JUEGO DE LA VIDA es el proyecto del joven artista y docente Juan Carlos Delgado. Este proyecto será expuesto en la muestra colectiva Art Across the Americas, organizada en el International Center of Austin (Texas, Estados Unidos) por el Comité de Ciudades Hermanas Austin-Lima, entre el 4 y el 31 de octubre del presente año.

Este proyecto independiente busca evidenciar, a través de un cómic en formato digital, la nueva cotidianeidad en la ciudad de Lima, producto de la convivencia de sus habitantes con las nuevas tecnologías que nos impone el mundo globalizado.


Podemos leer en la nota de prensa: “Se han aprovechado las herramientas del entorno digital durante todo el proceso de creación, producción y difusión del cómic, ya sea convocando anécdotas y participantes mediante e-mails en cadena, retocando las imágenes o dibujando directamente en el software y difundiendo el trabajo por Internet.”


“La velocidad a la vivimos condicionados por una tecnocracia que posterga los espacios de reflexión y valores humanitarios, hace del hombre un ser cada vez más enajenado y dependiente de los grupos de poder, los cuales han demostrado un apetito voraz por la acumulación de más y más poder, a costa del medio ambiente y la seguridad del planeta.”

Se puede descargar la revista electrónica a través del portal del artista.

LA AVANZADA A DEBATE es la mesa redonda que se llevará a cabo el miércoles 15 de octubre a las 18:30 hrs, en el Auditorio Central de la Facultad de Arquitectura, Arte y Diseño de la Universidad Diego Portales (UDP) en Santiago de Chile. Este conversatorio, organizado por la Escuela de Arte de esta universidad, será en el marco de la reedición del libro “Margen e Institución” de Nelly Richard (Editorial Metales Pesados, 2007) y el libro de entrevistas “Filtraciones 1” de Federico Galende, publicado por Editorial Arcis (2007).

Los panelistas serán Nelly Richard – crítica y ensayista, Universidad ARCIS; Federico Galende - filósofo y ensayista, Universidad ARCIS; Matías Rivas - escritor y director de Publicaciones UDP; Eduardo Sabrovsky - filósofo, director del Instituto de Humanidades UDP y Rodrigo Zúñiga - Filósofo y crítico de Arte, Universidad de Chile.

Podemos leer en el noticiario de la UDP: “La idea de esta mesa redonda es reflexionar desde distintos lugares de enunciación crítica sobre el fenómeno de la “escena de avanzada” a partir de su puesta a debate en relación a las distintas visiones que, sobre el periodo del arte en Chile comprendido entre 1973 – 1989, se encuentran en el libro Filtraciones 1 de Federico Galende, donde aparecen las voces de importantes actores culturales -artistas, filósofos, escritores, críticos de arte- de dicho periodo.”

“Por otra parte, instancia propicia para analizar y discutir el fenómeno de la “escena de avanzada” desde el contexto actual donde las relaciones entre márgenes e instituciones, arte y política, artista y sociedad se han transformado de manera radical en nuestra escena. A ese respecto vale la pena indicar que cuando se habla de la “escena de avanzada”, se hace alusión a un microespacio de intercambios, absolutamente minoritarios, con respecto al resto del espectro cultural local, pero de una excepcional intensidad vital y productiva. Fenómeno que los artistas de esta escena lograron perfilar con un discurso plástico fuertemente reflexivo, cargado de compromiso social y refractario a las prácticas habituales del arte, en especial la pintura. En ese orden de pensamiento, los textos a propósito de estas obras, germinan a un ritmo sin precedentes en el campo del arte, replicando espontáneamente unos a otros la idea de una nueva discursividad visual centrada en una imagen crítica y profundamente anclada en el devenir histórico de Chile en esos años.”

Esta mesa redonda se iniciará con la exhibición del video “Arte y política 1973 – 1989”. Más información en el portal de la UDP.

SIN VALOR OFICIAL. ESTATUS 0 es la muestra colectiva inaugurada el pasado 30 de setiembre, que “celebra” los 90 años de fundación de la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes del Perú.

Esta exposición, que se lleva a cabo en el sótano del centro cultural de dicha institución, aborda, reflexiona y refleja las diversas inquietudes acerca del estado calamitoso en que se encuentra esta escuela.

La curaduría está a cargo de Cesar Ramos Aldana, quien ha articulado muy bien la visión crítica de los expositores, que a la vez son alumnos de tercer año de “formación”.

Una muestra que vale la pena visitar.

1.12.07

BREVES: ENTREVISTA A HERBERT RODRÍGUEZ / LA ENSABAP TIENE AHORA NIVEL UNIVERSITARIO

ENTREVISTA A HERBERT RODRÍGUEZ


Continuando con la exposición De la Guerra a la Casona: vestigios, despojos, desechos” del artista Herbert Rodríguez, hace poco inaugurada en el Centro Cultural de San Marcos (La casona), Jorge Miyagui colgó hace algunos meses en su blog una entrevista a Herbert Rodríguez, efectuada el 2001.

A continuación un par de preguntas, la entrevista completa puede ser leida aquí.

J.M. Pero, ¿hasta qué punto se puede llamar arte crítico a un arte que no tiene capacidad de transformación real en la sociedad?

H.R. La potencialidad del arte culto está en subvertir los conceptos básicos del Arte Occidental, es decir, la idea de la originalidad, de lo eterno, lo universal y la idea de la belleza, entendido como un objeto sensible que te emociona...
Entonces tu tienes acá estampados que tienden a lo que es “artesanía”, un arte subalterno pero que lo mantengo en una legitimidad en varios niveles, tanto en instalaciones como en vestimenta... También tienes murales que es arte público, tienes los collages, los ensamblajes, tienes la pintura-pintura. En esa medida yo he trabajado mi obra en contracorriente a lo que debería estar haciendo si quisiera convertirme en un artista de prestigio según los criterios de arte oficiales. Yo he hecho premeditadamente todo lo que no debí haber hecho nunca.

[…]

J.M. Tu obra tiene una vigencia plena, sin embargo hay gente que te critica haberte quedado en los 80...

H.R. Yo estoy escribiendo la historia del arte alternativo de los últimos 20 años y entre muchas conclusiones a las que estoy llegando al hacer esta reseña, que ya está en bosquejo, es que entre las que son las imágenes trabajadas por el grupo Huayco en la muestra Arte al Paso, en la galería Forum; la muestra de Arte-correo, los fanzines subterráneos, las propuestas de N.N. en la carpeta negra hay una coherencia absoluta en cuanto lenguaje gráfico, lo que es texto-imagen con un sentido irónico, de humor negro con un sentido de denuncia. Entre estas propuestas y las propuestas del fotomontaje del dadaísmo del año 19, es la misma huevada. Entonces, ¿qué me piden a mí? Tendrían que decir que seguimos siendo dadaístas pero es una mirada simplista.

LA ENSABAP TIENE AHORA NIVEL UNIVERSITARIO

En medio de la crítica coyuntura que atraviesa la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú – ENSABAP, y que nos referimos anteriormente, acabamos de recibir una muy buena noticia: la aprobación de la ley que faculta a esta escuela otorgar títulos universitarios.

Se trata de un clamor que desde hace muchos años se repetía, pero nunca se concretizaba. Esto permitirá a los egresados de esta institución acceder a estudios de posgrado y lograr una especialización mayor.

A continuación un extracto de la nota de prensa:

La Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú – ENSABAP, se dirige a la comunidad bellasartina y a la opinión pública para comunicar que el día de ayer jueves 29 de noviembre a las 14:04 horas, el Pleno del Congreso de la República ha aprobado la Propuesta Legislativa que faculta a la ENSABAP, a la Escuela de Bellas Artes del Cusco “Diego Quispe Tito” y al Conservatorio Nacional de Música para otorgar el grado de bachiller y el título profesional que permitirá a los egresados acceder a estudios de post grado (Maestría y Doctorado) en el país y en el extranjero, así como ejercer la docencia universitaria.

24.11.07

LA ESCUELA DE BELLAS ARTES, EL PERU EN CHIQUITO

En el marco de la crítica coyuntura de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú, el artista Lalo Quiroz, ex-alumno de esta institución, hace algunas precisiones sobre este centro superior de enseñanza.

Lejos de una crítica destructiva, el siguiente texto es reflexivo y propositivo. Más que generar debate, el mayor interés de este texto es generar reflexión.

LA ESCUELA DE BELLAS ARTES, EL PERU EN CHIQUITO

Por: Lalo Quiroz

Como toda institución pública, la Escuela de Bellas Artes representa a menor escala la problemática y complejidad de un país como el nuestro. La Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú, una de las pocas instituciones educativas del Estado dedicadas a la enseñanza de las artes plásticas, llegó en su momento a significar una de las escuelas más prestigiosas dentro y fuera del país. Hoy día, a consecuencia sobre todo de múltiples vaivenes y trasfondos políticos, lo único que nos queda de aquellas épocas es su extenso, incongruente y rimbombante nombre.

Muchos(as) de los(as) que hemos pasado por esta antigua casona conservamos gratos recuerdos de nuestras épocas de estudiantes y no precisamente por los escasos conocimientos obtenidos, sino más bien por haber significado éste un espacio de congregación y de aprendizaje colectivo a partir de nuestros propios diálogos y experiencias. Esta sentimental percepción, que tal vez resulte indiferente y hasta estúpida para muchos otros, ha hecho que mantengamos una relación cercana, involucrándonos y aportando desde nuestras posibilidades al deseado cambio en la institución; lamentablemente, como sucede en el país, las divisiones generadas muchas veces por resentimientos, envidias, egoísmos, frustraciones y ambiciones personales terminan por alejarnos aún más; negándonos la posibilidad de plantear objetivos en común, al punto que los conflictos y aspiraciones individuales de algunos parecieran tener un peso gravitante mayor que al de nuestros objetivos.

Siendo así, resulta necesario empezar por esbozar responsabilidades, dirigir la atención a las críticas propositivas y al mismo tiempo asumir una postura autocrítica y responsable como alumnos, ex alumnos, profesores, administrativos y directivos, para intentar revertir esta situación.

Empezaré por considerar, esto incluye mis años como alumno, que entre las debilidades de la gran mayoría de alumnos(as) se encuentran la apatía e indiferencia frente a lo que pasa a su alrededor, sea por cuestiones de posturas aprehendidas, roles generacionales de personalidad o simplemente desinterés, lo cierto es que aquello hace difícil que muchas veces logren involucrarse o comprometerse de una manera firme y finalmente opten por quedarse en la pasividad absoluta. Es necesario empezar por un cambio de actitud, tomar conciencia acerca de la importancia de nuestra participación en todo proceso de cambio, entender que el cuestionamiento y propuestas paralelas a la acción son ingredientes esenciales previos a cualquier transformación; finalmente evaluar y aprender de las experiencias anteriores para no dejarse guiar por movilizaciones o influencias de terceros que solo buscan sacar provecho gratuito de la inestabilidad, el caos y la división.

En junio del 2001, un grupo de alumnos(as), motivados por las carencias de siempre y alentados(as) por la indignación, decidieron “tomar” la Escuela con la esperanza de generar un cambio; lamentablemente la endeble representatividad de los alumnos(as) frente a los medios de comunicación, los objetivos poco claros y sobre todo falta de propuestas sólidas de solución, hicieron que solo quedaran borrosas expectativas al término de la incursión. Es así, que este hecho no trascendió a mayores salvo la recuperación de los derechos mínimos de representatividad, tales como la instauración del Centro de Estudiantes y posteriormente la Asamblea de Delegados; y en otros aspectos permitió que muchos alumnos(as) se organizaran mejor, gestándose experiencias colectivas dentro y fuera de la Escuela como el Primer Encuentro de Estudiantes de Escuelas de Arte Públicas de Lima y los llamados Congresos de las Artes, espacios que concentraron diversas dinámicas teóricas y prácticas que de alguna manera llenaron los vacíos curriculares existentes en la institución hasta el momento. Sin embargo, las motivaciones de fondo que los llevaron a dicha medida de fuerza, nunca prosperaron.

Bellas Artes como la mayoría de escuelas en el país, esta anclada en pensamientos y modelos occidentales de siglos pasados; de estos patrones algunos se vanaglorian los mismos que muchas veces se oponen a criterios actuales; es así que resulta común ver a algunos profesores(as) alzando su bandera en defensa de las artes plásticas tradicionales y arremetiendo contra cualquier propuesta que se aleje de éstas; posiblemente todavía no han advertido que estamos en plena era post moderna y esto implica entre otras cosas la tolerancia, respeto y convivencia entre todas las disciplinas; es decir, entre las tradicionales con inclusión de las nuevas. Lo peor es que pensamientos ortodoxos como éstos son irresponsablemente trasladados a los alumnos(as) y en medio de la duda algunos de ellos terminan por creerlo, propiciando divisiones y disputas absurdas entre ellos mismos. Se necesitan profesores(as) en permanente actualización que promuevan un pensamiento libre acorde a nuestra época y no los que ven en la Escuela un puesto de trabajo vitalicio donde perpetuarse por siempre como los grandes “maestros” de la verdad.

Sin duda, como en toda institución gubernamental, el principal mal se encuentra en la falta de valores éticos y morales, lo cual trae muchas veces consecuencias muy graves difíciles de ocultar; así mismo en su sistema burocrático, ineficiente y poco práctico. La Escuela no es inmune a esto, sino por el contrario esta por encima de los índices deseados; esto genera que no haya entre otras cosas decisiones acertadas en situaciones imprevistas, que temas urgentes sean solucionados a destiempo o en el peor de los casos que no sean atendidos, que el presupuesto se vea mermado y brille la falta de transparencia. Necesitamos una reingeniería total en la Escuela, es necesario entender que todo el personal, absolutamente todos, desde el trabajador(a) de limpieza hasta el director(a) de esta institución se deben a los alumnos(as), no porque se trate de una entidad “gratuita” los servicios requeridos e implementación deban quedar postergados y se priorice el presupuesto en inmobiliarios superfluos de oficinas o personal innecesario poco calificado e ineficiente. Es que definitivamente no es lo mismo administrar una granja de pollos que una Escuela de Arte. Se requiere un personal que se proyecte más allá de preocupaciones domésticas y cálculos matemáticos de su sueldo antes de fin de mes, un personal que se comprometa y que se identifique con la visión y misión de una escuela de arte, que mejore su vocación de servicio y trato personal tanto al alumno(a) como al profesor(a), un personal que entienda que para muchos(as) que decidimos por el arte significa un reto entrar, permanecer y terminar en una Escuela de Arte, que reconozca lo heroico que a veces resulta sobrevivir en un medio difícil y que entienda que por consiguiente el alumno(a) merece respeto.

A pesar de representar a un país dueño de una herencia artística milenaria admirada por el mundo entero y a punto de cumplir noventa años de su creación, la Escuela de Bellas Artes, no ha logrado recuperar el sitio que alguna vez tuvo. Hasta el momento no se ha logrado siquiera la acreditación necesaria ni el rango universitario que le permita convalidar al egresado y continuar su desarrollo en otras instituciones educativas. El título que se recibe al egresar, que bien podría llevar impreso el membrete de “Título Autodidacta en…”, solo nos ofrece ventajas limitadas y la decorativa opción de colgarlo en la pared.

Pero, ¿qué modelo de Escuela de Arte es a la que aspiramos?, una de las respuestas para muchos podría enfocarse a un esquema multidisciplinario, con una malla curricular que potencie las habilidades y capacidades del alumno(a), que amplíe sus perspectivas con cursos-talleres donde tenga la posibilidad de elegir, retroalimentarse y nutrirse para poder construir su propio imaginario. Una Escuela que integre los planteamientos occidentales conjuntamente con el rescate de las diferentes técnicas de nuestras culturas antiguas, sin polarizarse hacia el chauvinismo o la alienación exagerada; un modelo híbrido que logre al mismo tiempo un balance entre teoría y práctica con cursos-talleres dictados por profesores(as) idóneos(as), que le brinden al alumno(a) las herramientas necesarias que lo orienten hacia un perfil de artista que pueda integrarse a su sociedad de una manera funcional, sin necesidad de convertirlo únicamente en un técnico diestro en el manejo de criterios estéticos, pero ausente de todo espíritu crítico y pro positivo de su entorno.

Lograr implantar un esquema de este tipo en Bellas Artes sería casi un reto, un proyecto de vida que tomaría un largo proceso; sin embargo, una propuesta que estoy seguro podría desarrollarse en un corto o mediano plazo y significaría un gran avance en diferentes aspectos, sería la creación de la especialidad de Nuevos Medios. Esta nueva especialidad contendría naturalmente características y una malla curricular propia, la cual reuniría cursos y talleres que congregue información sistematizada de los diferentes medios, como es el caso de la Performance, el Happening, la Instalación, el Video Arte, el Arte Conceptual entre otras. Esta apertura no solo se orientaría a desarrollar y llenar un vacío que muchos alumnos(as) requieren en la actualidad, sino al mismo tiempo supliría la urgente demanda de la época y además permitiría canalizar mejor sus expectativas, evitando los conflictos y confusiones que actualmente se generan en los talleres, tanto entre alumnos(as) como en profesores(es), al no saber como abordar el desborde de muchos(as) que optan por propuestas multidisciplinarias.

Sabemos que el desinterés e indiferencia de los gobiernos de turno en temas de arte y cultura, pero sobre todo en lo que respecta a la educación artística, tanto en escuelas de arte como también en colegios, ha generado mayor ignorancia y distanciamiento entre la población y el arte, profundizando la brecha que favorece y respalda el modelo excluyente de las élites y los grupos de poder. No permitamos, ni seamos complacientes en ese sentido, es necesario desde nuestras posibilidades contribuir al diálogo y la discusión productiva; la Escuela necesita cambiar, no permitamos que las direcciones sean tomadas de manera improvisada, exijamos un plan de gobierno a los futuros candidatos con estrategias posibles y realistas en su ejecución. Así mismo, no olvidemos que no necesariamente son méritos suficientes para merecer el cargo, los años de servicio a la institución como docente ni el prestigio alcanzado como artista, ya que de ninguna manera ello nos garantiza una buena gestión. Exijamos planteamientos concretos en asambleas en las que se puedan debatir dichas propuestas y optar por la más coherente.

Este texto es un aporte a fin de iniciar un diálogo y motivar la mejora que todos estamos buscando, esperemos que sea tomado de una manera constructiva y sirva para orientarlo en un sentido productivo. En esa mismo sentido, mi solidaridad y apoyo a todos los alumnos(as), profesores(as) y personal en general de la Escuela, que sincera y honestamente vienen trabajando y luchando por una institución mejor.

La Escuela es como el país en chiquito, todos de alguna manera tenemos el deber de contribuir a su desarrollo, las propuestas están dadas.

Noviembre de 2007.