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18.2.10

LA PELÍCULA DE LA ABEJA MAYA EN LA PRESENTACIÓN DE LA MALLA CURRICULAR

Es de conocimiento público la calamitosa situación por la que atraviesa la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú (ENSABAP). Una crisis que refleja la situación en la que se encuentran las escuelas superiores de arte en el Perú.

El artista visual, y egresado de esta escuela, Lalo Quiroz hace un agudo y pertinente análisis de lo que fue la reciente presentación de la malla curricular de este centro de estudios. Evento que lejos de ser el precedente de lo que podría ser el inicio del cambio en esta institución dejó dudas y malestares entre los asistentes, en su mayoría alumnos y egresados.

A continuación copiamos el imprescindible texto que ha hecho circular Quiroz.

LA PELÍCULA DE LA ABEJA MAYA EN LA PRESENTACIÓN DE LA MALLA CURRICULAR DE LA ESCUELA DE BELLAS ARTES

El viernes último se expusieron, en el auditorio de la sede principal de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú (ENSABAP), los diferentes lineamientos y aspectos técnico-teóricos que fundamentan la nueva malla curricular. La Comisión encargada de elaborar dicha malla y de la exposición estuvo integrada por Herbert Rodríguez Huachín, Guillermo Cortés Carcelén, Miguel García Núñez, Amelia Pacheco Vásquez y Liliana Melchor Galván.

A pesar de que la convocatoria hacía referencia a la presentación oficial de la malla curricular de la ENSABAP, ésta nunca se dio como tal, ya que no pasó de ser una exposición bastante optimista orientada solamente a resaltar los objetivos de la malla, el marco situacional, y los aspectos técnicos y pedagógicos de su proceso de formulación; así como su importancia en la adecuación al rango universitario. Si bien es cierto era necesario conocer estos aspectos para entender mejor el enfoque de la propuesta, la presentación sólo se encaminó en ese sentido, omitiendo el tema principal de la convocatoria y que tenía que ver con el contenido de la malla curricular, su proyección y su eficacia. Durante la exposición nunca se trató el plan de estudios, ni siquiera se mencionaron los nombres de los cursos, ni mucho menos se detallaron las sumillas de algunos de ellos. Estoy seguro de que muchos nos quedamos con las ganas de escuchar, sin tantos aspavientos, en qué consistía esa malla curricular y cómo es que iba a funcionar para lograr los importantes e innovadores cambios en los cuales la Mesa estuvo incidiendo durante todo el tiempo.

En algún momento, se insinuó que la única manera de evaluar los resultados de una malla curricular era al final del periodo de su aplicación, es decir, después de cinco años para este caso. Posiblemente esta deducción sea muy lógica y hasta cierto punto real, pero teniendo en cuenta que no se trata del estudio de mercadeo de cualquier producto, sino de la educación de muchos alumnos y alumnas, y del tiempo invertido que ésta les supone; entonces deberían enfocarse todos los esfuerzos con mayor seriedad para reducir al máximo los márgenes de error del objetivo. Esto precisamente para no tener que jugar a los dados con las aspiraciones de muchos y muchas jóvenes, que ven a esta institución pública con mucha expectativa y en algunos casos como su única opción. Siendo así, si se quiere lograr disminuir cualquier margen de error al mínimo, no solamente se necesita contar con un equipo altamente especializado - aun suponiendo que el equipo actual lo sea - sino sobre todo se requiere de la participación de la mayor cantidad de personas implicadas y conocedoras de la realidad de la ENSABAP. Sin embargo, sin desmerecer la trayectoria y experiencia en materia de arte, educación y cultura que puedan tener los integrantes de la Comisión, no deja de llamar la atención la presencia mayoritaria en la misma de egresados de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP); y no porque esto revele alguna absurda rivalidad entre ambas instituciones, sino porque precisamente para este caso hubiera sido fundamental contar con un mayor porcentaje de personas profesionales allegadas a la ENSABAP.

Una configuración como la que se ha descrito, no solamente tenderá a tener un enfoque sesgado sino que además no será capaz de generar alternativas de solución más diversas y acertadas. Casualmente, Miguel García mientras explicaba algunos de los aspectos de interés considerados para la actual malla, no pudo evitar mencionar la incidencia que habían tenido en la nueva malla curricular de la ENSABAP los resultados de un sondeo realizado en el 2005 entre alumnos y alumnas de la Facultad de Arte de la PUCP. Al margen de que dicha experiencia pueda resultar o no enriquecedora para este caso, creo que resulta poco serio pretender, a priori, que la misma deba servir de igual modo para el caso de la ENSABAP; y lo que es peor aún, aplicarla sin tomar en cuenta sus propias particularidades. Creo que es importante darse cuenta que cada institución obedece a realidades completamente distintas y con características diferenciales muy claras, por lo que cualquier proyecto o propuesta dirigida a mejorar los servicios educativos y administrativos de la ENSABAP, deberá tener como base un estudio concienzudo de la realidad de la misma y de sus propias singularidades. Cualquier otro camino sólo va a contribuir, como se ha mencionado antes, a ampliar más los márgenes de error en los resultados.

Lastimosamente, la supuesta presentación de la malla curricular de la ENSABAP, no terminó de convencer a muchos, ni siquiera a una parte de los alumnos y alumnas que acudieron interesados por escuchar verdaderos cambios y sobre todo para intentar ser oídos. Sin embargo, ni siquiera esto último estuvo contemplado en dicha presentación, sino todo lo contrario, estuvo claramente diseñada para coartar las opiniones, limitándolas en el mejor de los casos a simples preguntas anotadas en pequeños papeles que, por cierto, ni siquiera fueron leídas en su totalidad. Esto evidentemente, terminó motivando que algunos hicieran uso de la palabra “sin permiso”, saltándose la barrera impuesta por la Comisión y enfrentándose a la postura poco dialogante de la Mesa y a la actitud controladora de su presentadora oficial, Teresa Arias, actual encargada del Centro Cultural de Bellas Artes. Dentro de este marco resultaba bastante contradictorio y hasta cómico, escuchar por ejemplo, en gran parte de todo el discurso de Herbert Rodríguez, sus alegatos en favor del respeto a la diversidad de opinión, al diálogo y a la igualdad de derechos y oportunidades. Del mismo modo, resultaba anecdótica la aclaración inicial de Guillermo Cortés respecto a la apertura que había tenido la Comisión para recibir opiniones de todas las personas implicadas con la institución, frente al reclamo y cuestionamiento público de un alumno, muy valorable por cierto, respecto al poco interés de la Comisión para escuchar al alumnado e incluirlos en el desarrollo de la propuesta.

A pesar los esfuerzos de la Mesa por transmitir, en todo momento, que existió una postura dialogante y de apertura durante el proceso de formulación de la malla curricular, al final fue imposible ocultar el verdadero carácter autoritario y vertical de la Comisión y de la actual dirección de la Escuela. Sin lugar a dudas nunca hubo la intención, por parte de la Comisión, de confrontar abiertamente la propuesta de la malla curricular, es más, nunca hubo siquiera las ganas de escuchar la opinión de los demás, ni antes ni después de la conclusión de la malla curricular de la ENSABAP. Estoy seguro que muchos de los verdaderos interesados en la mejora de la institución como son los alumnos y las alumnas, los profesores y las profesoras, y los egresados y las egresadas, nunca fuimos convocados para participar en la confección de dicha malla. Finalmente, el viernes último, sólo nos tocó participar de un acto que entre otros propósitos tenía como fin dejar el registro fílmico y fotográfico de una pantomima más de la actual gestión; y en donde sólo pudimos ver la malla curricular sobre un écran y sobre unas copias impresas que Herbert Rodríguez mostró a varios metros de distancia, mientras afirmaba con total convicción que aquello representaba un hito histórico para la ENSABAP. A mi parecer, esto representa una suerte de triunfalismo anticipado por parte de la Comisión, quien además, en todo momento pretendió hacernos creer ciegamente en las ventajas y beneficios de una malla desconocida para todos, sin precisar cómo se alcanzarían tales logros. Una Comisión que, en la voz de Guillermo Cortés intentaba convencernos de que la demora y el gran esfuerzo depositado en esa propuesta nos incluía a todos, que cualquier error en la misma podía ser perfectible y que no criticáramos sino que construyéramos a partir de lo propuesto - impuesto diría yo - olvidando, tal vez, que el mismo Herbert Rodríguez había anunciado en un inicio de su exposición que la Asociación Nacional de Rectores (ANR) había aprobado definitivamente la malla curricular, de paso que hacía hincapié en que la misma ya había pasado por todos los ajustes necesarios. Tal vez hubiera sido mejor optar por el perfil bajo de Miguel García y Amalia Pacheco, quienes decidieron centrarse en sus temas y no hablar más de la cuenta, inclusive hasta Liliana Melchor, única representante en la Mesa como egresada de la ENSABAP prefirió abstenerse y no remitirse a sus experiencias pasadas con las mallas anteriores de la institución.

Si bien es cierto hay que reconocer que la famosa malla curricular, la cual se encuentra en la página web de la ENSABAP, plantea algunos cursos novedosos dirigidos a la formación de un artista supuestamente crítico e interdisciplinario, solamente se ha limitado a algunos cambios de asignaturas, con la inclusión de nuevas y la eliminación de otras, lo cual no es necesariamente una señal de un gran cambio, simplemente establece un nuevo orden de prioridades. Sería un tanto extenso hacer un análisis de dicha malla curricular en este momento y tampoco es la razón de ser de este texto; sin embargo, me atrevería a afirmar que no ha habido ningún cambio estructural, sino sólo conceptual en la construcción de la misma.

Al parecer todavía estamos lejos de una propuesta realmente transformadora, desde lo conceptual hasta lo estructural, y por ende lejos de una Escuela verdaderamente innovadora que oriente la enseñanza de sus alumnos y alumnas en función a una malla curricular flexible que permita al alumno y a la alumna elegir de acuerdo a sus propios requerimientos entre distintas opciones y combinaciones. Seguimos lejos de una Escuela que acoja con mayor amplitud las diversas disciplinas artísticas, integrándolas y desarrollándolas de manera independiente y permitiendo que éstas se entremezclen con las disciplinas artísticas tradicionales; una Escuela que se nutra e incluya a las distintas manifestaciones artísticas plásticas de todas las regiones del país y que rompa definitivamente con el paradigma occidental. Estamos lejos de una Escuela que no solamente oriente al artista hacia el lado comercial como único modelo de desarrollo sino que también forme alumnos y alumnas con un pensamiento analítico, crítico y gestor de cambios importantes dentro de su sociedad. Esperemos que no sea necesario esperar que pasen cinco años para darnos cuenta si en realidad sólo se cambiaron papas por camotes.


Lalo Quiroz
Especialidad de Pintura
2003 – ENSABAP

Lima, 14 de febrero de 2010

30.9.08

BREVES: MANIOBRAS, BLOG DE POLÍTICAS CULTURALES / 7 ENSAYOS, 80 AÑOS DESPUÉS / RUPAY / ESCUELA NUEVA, TAREA DE TODOS.

MANIOBRAS es el nuevo blog sobre políticas culturales en el Perú. Esta plataforma es editada colectivamente por Santiago Alfaro Rotondo, Adriana Arista Zerga, Giuliana Borea Labarthe, Guillermo Cortés, Mauricio Delfin Pacheco, Diana Guerra y Víctor Vich quienes plantean la “[…] necesidad de generar pensamiento crítico y articular experiencias desde diversos campos para la consolidación de proyectos integrales del desarrollo cultural del país.”

Justamente su primer post “El valor de la cultura, el valor de un ministerio” aborda un tema tan coyuntural como la promesa-ausencia de un Ministerio de Cultura. Podemos leer: “En el Perú, hasta hoy en día, ha prevalecido en las políticas públicas una visión patrimonialista e ilustrada de la cultura. Las expresiones actuales de nuestra diversidad cultural, que se crean y recrean dentro de procesos híbridos y fluctuantes, como las artes contemporáneas y las industrias culturales, no han sido objeto de gestión y promoción por parte del Estado.

[…]

Las actividades culturales contienen también un valor económico. Una parte importante de ellas se encuentran insertas en el mercado. Otras se sostienen por medio de apoyos de empresas privadas, subvenciones estatales o las autogestionan diversas asociaciones y comunidades de las que son expresión. En todos los casos, los agentes encargados de producirlas, distribuirlas y consumirlas necesitan invertir recursos por lo que conforman un sector con capacidad para contribuir a las economías nacionales.

Se puede visitar esta plataforma en el siguiente enlace.


7 ENSAYOS, 80 AÑOS DESPUÉS es el nombre de la exposición colectiva, curada por Juan Peralta Berríos, que celebra los 80 años de la publicación de los Siete Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana del gran amauta José Carlos Mariátegui, que será inaugurada, este jueves 2 de octubre próximo, en las salas del Centro Cultural de San Marcos (Av. Nicolás de Piérola 1222. Parque Universitario).

Esta exposición contará con la participación de Félix Álvarez, Karen Bermedo, Angie Bonino, Mauricio Delgado, Francisco Guerra García, Chistians Luna, Alfredo Márquez, Jorge Miyagui, Julia Ortiz, Guillermo Quiroz, Analucía Riveros, Julia Salinas, Carlos Tovar “Carlín”, Carlos Troncoso, Marcel Velaochaga y Marcelo Zevallos.

Como dice la nota de prensa: “Se trata de una muestra multidisciplinaria que transmite la vigencia del pensamiento crítico de Mariátegui centrado en torno a la problemática social, económica y cultural de nuestro país, muchos de ellos aún no resueltos; ahora expuestos a través de las artes visuales desde manifestaciones como el arte acción, la pintura, el collage, la propuesta objetual con reminiscencias del retablo a producción artesanal, el vídeo, la caricatura y el grabado.

Más información en el portal del Centro Cultural de San Marcos.


RUPÁY: HISTORIAS GRÁFICAS DE LA VIOLENCIA EN EL PERÚ es un relato gráfico de la guerra civil que vivió el Perú durante los años ochentas. Este documento, editado por Jesús Cossio (Callao, 1974), Alfredo Villar (Lima, 1972) y Luis Rossell (Lima 1966), fue lanzado coincidiendo con el V aniversario de la presentación del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación.

"Este no es un libro de historia, sino de algunas historias sobre la violencia política vivida en el Perú entre 1980 y 1984" comentan sus creadores a Francisco Melgar en su columna Entre líneas de Luces de El Comercio del 21 de setiembre pasado. Donde también podemos leer “[…] Por otro lado, la combinación de expresivos dibujos y precisos documentos fotográficos, así como de febriles diálogos inventados y frías citas textuales tomadas de algunos de los personajes más célebres de la época (Abimael Guzmán, Fernando Belaunde, por ejemplo) funciona no solo como un ágil recurso estilístico, sino también como una clara representación de los discursos de dominación que se enfrentaron durante el conflicto. […].”

El texto completo se puede leer en el siguiente enlace.
Foto: Tomada de
Peru.com.

d
ESCUELA NUEVA, TAREA DE TODOS es el título de la convocatoria difundida por el artista visual Lalo Quiroz, quien junto a otros artistas viene desarrollando el proyecto Escuela Nueva el cual es una plataforma crítica sobre la enseñanza superior de arte en el Perú.

Este proyecto pronto contará con un espacio virtual para discusión y reflexión sobre la catastrófica situación de la enseñanza de arte en el Perú. Tal como dice su convocatoria: “[…] Creemos que es fundamental contar con un equipo idóneo que replantee la malla curricular, teniendo en cuenta la apertura a los nuevos medios y los retos de nuestra contemporaneidad, desde un pensamiento crítico y al mismo tiempo respetuoso de nuestra cultura y tradición artística.”

Creemos que todos deberíamos asumir la responsabilidad de construir y ayudar a mejorar la situación del arte en el Perú, empecemos por hacerlo a partir de nuestras escuelas de formación, unamos nuestros esfuerzos y no permitamos que los intereses personales de unos pocos y la indiferencia de los gobiernos de turno terminen por dejarnos sin escuelas públicas que reflejen una parte importante del conocimiento y de la expresión artística de nuestro país.”

Por lo expuesto, un grupo de egresados hacemos un llamado tanto a alumnos, ex alumnos y profesores de la Escuela de Bellas Artes como al público interesado en el desarrollo de la cultura en el país, para que se sumen a esta iniciativa de rechazo ante un sistema indiferente con sus obligaciones y su población, así como a todo aquello que se construye día a día: La cultura.”

Se puede contactar a este colectivo al correo: contacto@escuelanueva.pe

20.1.08

ARQUITEXTOS 22

El gusto del Poder y la imagen que proyecta es el tema central de ARQUITEXTOS 22, revista de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Ricardo Palma, que fue presentada a finales del año pasado.

Con la dirección de Roberto Reyes Tarazona y la edición de Elio Martuccelli Casanova esta revista reflexiona sobre la ciudad y el poder que conlleva tanto en el ambiente político como civil.

En la presentación podemos leer:

“´La arquitectura, la ciudad y el gusto del poder´ se define una diversidad de líneas para la reflexión. La arquitectura, las plazas y los espacios urbanos en general merecen una atención particular porque resumen la identidad de las sociedades que les dieron origen. […]”.

“El Tema ha sido poco desarrollado en nuestro medio y, con las reflexiones contenidas en este número, pretendemos sentar las bases para iniciar una línea de reflexión o discusión de este asunto que cada vez nos promete más, algo que es común en otros países. En el fondo, nos motiva promover no solo los conceptos de belleza y confort tradicionales sino aquellos referidos a la búsqueda de espacios que respondan a las necesidades del momento y a la vez puedan trascender en el tiempo”.

Para mencionado número hemos participado con el artículo Alquiler-Venta. CKE, Artistas-Corredores” que reflexiona sobre la intervención en espacio público “Se Vende o Alquila Este Local” del artista visual Lalo Quiroz.

A continuación el índice de ARQUITEXTOS 22, que también puede leerse en el portal de la revista. Esta revista puede adquirirse en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Ricardo Palma o en Librería Arcadia.

ARQUITEXTOS 22
Contenido:

-La ciudad y la imagen del poder. Roberto Reyes

-Arquitectura Peruana: Realidad o ficción. Gustavo Wendorff

-Las ciudades peruanas del siglo XXI. El mejoramiento de Barrios Urbano-marginales. Entre la pobreza y la competitividad. Guido Valdivia

-Nuevos rumbos sin soltar viajas amarra. Política de vivienda 2001-06. Juan Tokeshi / Mario Zolezzi

-Brasil. Todo Grande. Todo Bien. E. M. C.

-Arquitectura, integración urbana. Neiemeyer en Paris. Juan Carlos Ortecho.

-Brasil, tierra desmesurada. René Poggione.

-El ayuntamiento de Barcelona y su apuesta por la recuperación del caso antiguo. Iván Icochea.

-Poder, deber y querer. Arte Urbano, intervención en espacios públicos. Elio Martuccelli.

-Alquiler-Venta. CKE, Artistas-Corredores. David Flores-Hora.

-Mi poder en mi muro. Cristina Dreifuss

-Tectónica injustificada. El espacio de lo suntuario. Héctor Rafael Mispireta.

-El nuevo Concepto del espacio tiempo y la ciudad. Juan Villamón Pro.

24.11.07

LA ESCUELA DE BELLAS ARTES, EL PERU EN CHIQUITO

En el marco de la crítica coyuntura de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú, el artista Lalo Quiroz, ex-alumno de esta institución, hace algunas precisiones sobre este centro superior de enseñanza.

Lejos de una crítica destructiva, el siguiente texto es reflexivo y propositivo. Más que generar debate, el mayor interés de este texto es generar reflexión.

LA ESCUELA DE BELLAS ARTES, EL PERU EN CHIQUITO

Por: Lalo Quiroz

Como toda institución pública, la Escuela de Bellas Artes representa a menor escala la problemática y complejidad de un país como el nuestro. La Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú, una de las pocas instituciones educativas del Estado dedicadas a la enseñanza de las artes plásticas, llegó en su momento a significar una de las escuelas más prestigiosas dentro y fuera del país. Hoy día, a consecuencia sobre todo de múltiples vaivenes y trasfondos políticos, lo único que nos queda de aquellas épocas es su extenso, incongruente y rimbombante nombre.

Muchos(as) de los(as) que hemos pasado por esta antigua casona conservamos gratos recuerdos de nuestras épocas de estudiantes y no precisamente por los escasos conocimientos obtenidos, sino más bien por haber significado éste un espacio de congregación y de aprendizaje colectivo a partir de nuestros propios diálogos y experiencias. Esta sentimental percepción, que tal vez resulte indiferente y hasta estúpida para muchos otros, ha hecho que mantengamos una relación cercana, involucrándonos y aportando desde nuestras posibilidades al deseado cambio en la institución; lamentablemente, como sucede en el país, las divisiones generadas muchas veces por resentimientos, envidias, egoísmos, frustraciones y ambiciones personales terminan por alejarnos aún más; negándonos la posibilidad de plantear objetivos en común, al punto que los conflictos y aspiraciones individuales de algunos parecieran tener un peso gravitante mayor que al de nuestros objetivos.

Siendo así, resulta necesario empezar por esbozar responsabilidades, dirigir la atención a las críticas propositivas y al mismo tiempo asumir una postura autocrítica y responsable como alumnos, ex alumnos, profesores, administrativos y directivos, para intentar revertir esta situación.

Empezaré por considerar, esto incluye mis años como alumno, que entre las debilidades de la gran mayoría de alumnos(as) se encuentran la apatía e indiferencia frente a lo que pasa a su alrededor, sea por cuestiones de posturas aprehendidas, roles generacionales de personalidad o simplemente desinterés, lo cierto es que aquello hace difícil que muchas veces logren involucrarse o comprometerse de una manera firme y finalmente opten por quedarse en la pasividad absoluta. Es necesario empezar por un cambio de actitud, tomar conciencia acerca de la importancia de nuestra participación en todo proceso de cambio, entender que el cuestionamiento y propuestas paralelas a la acción son ingredientes esenciales previos a cualquier transformación; finalmente evaluar y aprender de las experiencias anteriores para no dejarse guiar por movilizaciones o influencias de terceros que solo buscan sacar provecho gratuito de la inestabilidad, el caos y la división.

En junio del 2001, un grupo de alumnos(as), motivados por las carencias de siempre y alentados(as) por la indignación, decidieron “tomar” la Escuela con la esperanza de generar un cambio; lamentablemente la endeble representatividad de los alumnos(as) frente a los medios de comunicación, los objetivos poco claros y sobre todo falta de propuestas sólidas de solución, hicieron que solo quedaran borrosas expectativas al término de la incursión. Es así, que este hecho no trascendió a mayores salvo la recuperación de los derechos mínimos de representatividad, tales como la instauración del Centro de Estudiantes y posteriormente la Asamblea de Delegados; y en otros aspectos permitió que muchos alumnos(as) se organizaran mejor, gestándose experiencias colectivas dentro y fuera de la Escuela como el Primer Encuentro de Estudiantes de Escuelas de Arte Públicas de Lima y los llamados Congresos de las Artes, espacios que concentraron diversas dinámicas teóricas y prácticas que de alguna manera llenaron los vacíos curriculares existentes en la institución hasta el momento. Sin embargo, las motivaciones de fondo que los llevaron a dicha medida de fuerza, nunca prosperaron.

Bellas Artes como la mayoría de escuelas en el país, esta anclada en pensamientos y modelos occidentales de siglos pasados; de estos patrones algunos se vanaglorian los mismos que muchas veces se oponen a criterios actuales; es así que resulta común ver a algunos profesores(as) alzando su bandera en defensa de las artes plásticas tradicionales y arremetiendo contra cualquier propuesta que se aleje de éstas; posiblemente todavía no han advertido que estamos en plena era post moderna y esto implica entre otras cosas la tolerancia, respeto y convivencia entre todas las disciplinas; es decir, entre las tradicionales con inclusión de las nuevas. Lo peor es que pensamientos ortodoxos como éstos son irresponsablemente trasladados a los alumnos(as) y en medio de la duda algunos de ellos terminan por creerlo, propiciando divisiones y disputas absurdas entre ellos mismos. Se necesitan profesores(as) en permanente actualización que promuevan un pensamiento libre acorde a nuestra época y no los que ven en la Escuela un puesto de trabajo vitalicio donde perpetuarse por siempre como los grandes “maestros” de la verdad.

Sin duda, como en toda institución gubernamental, el principal mal se encuentra en la falta de valores éticos y morales, lo cual trae muchas veces consecuencias muy graves difíciles de ocultar; así mismo en su sistema burocrático, ineficiente y poco práctico. La Escuela no es inmune a esto, sino por el contrario esta por encima de los índices deseados; esto genera que no haya entre otras cosas decisiones acertadas en situaciones imprevistas, que temas urgentes sean solucionados a destiempo o en el peor de los casos que no sean atendidos, que el presupuesto se vea mermado y brille la falta de transparencia. Necesitamos una reingeniería total en la Escuela, es necesario entender que todo el personal, absolutamente todos, desde el trabajador(a) de limpieza hasta el director(a) de esta institución se deben a los alumnos(as), no porque se trate de una entidad “gratuita” los servicios requeridos e implementación deban quedar postergados y se priorice el presupuesto en inmobiliarios superfluos de oficinas o personal innecesario poco calificado e ineficiente. Es que definitivamente no es lo mismo administrar una granja de pollos que una Escuela de Arte. Se requiere un personal que se proyecte más allá de preocupaciones domésticas y cálculos matemáticos de su sueldo antes de fin de mes, un personal que se comprometa y que se identifique con la visión y misión de una escuela de arte, que mejore su vocación de servicio y trato personal tanto al alumno(a) como al profesor(a), un personal que entienda que para muchos(as) que decidimos por el arte significa un reto entrar, permanecer y terminar en una Escuela de Arte, que reconozca lo heroico que a veces resulta sobrevivir en un medio difícil y que entienda que por consiguiente el alumno(a) merece respeto.

A pesar de representar a un país dueño de una herencia artística milenaria admirada por el mundo entero y a punto de cumplir noventa años de su creación, la Escuela de Bellas Artes, no ha logrado recuperar el sitio que alguna vez tuvo. Hasta el momento no se ha logrado siquiera la acreditación necesaria ni el rango universitario que le permita convalidar al egresado y continuar su desarrollo en otras instituciones educativas. El título que se recibe al egresar, que bien podría llevar impreso el membrete de “Título Autodidacta en…”, solo nos ofrece ventajas limitadas y la decorativa opción de colgarlo en la pared.

Pero, ¿qué modelo de Escuela de Arte es a la que aspiramos?, una de las respuestas para muchos podría enfocarse a un esquema multidisciplinario, con una malla curricular que potencie las habilidades y capacidades del alumno(a), que amplíe sus perspectivas con cursos-talleres donde tenga la posibilidad de elegir, retroalimentarse y nutrirse para poder construir su propio imaginario. Una Escuela que integre los planteamientos occidentales conjuntamente con el rescate de las diferentes técnicas de nuestras culturas antiguas, sin polarizarse hacia el chauvinismo o la alienación exagerada; un modelo híbrido que logre al mismo tiempo un balance entre teoría y práctica con cursos-talleres dictados por profesores(as) idóneos(as), que le brinden al alumno(a) las herramientas necesarias que lo orienten hacia un perfil de artista que pueda integrarse a su sociedad de una manera funcional, sin necesidad de convertirlo únicamente en un técnico diestro en el manejo de criterios estéticos, pero ausente de todo espíritu crítico y pro positivo de su entorno.

Lograr implantar un esquema de este tipo en Bellas Artes sería casi un reto, un proyecto de vida que tomaría un largo proceso; sin embargo, una propuesta que estoy seguro podría desarrollarse en un corto o mediano plazo y significaría un gran avance en diferentes aspectos, sería la creación de la especialidad de Nuevos Medios. Esta nueva especialidad contendría naturalmente características y una malla curricular propia, la cual reuniría cursos y talleres que congregue información sistematizada de los diferentes medios, como es el caso de la Performance, el Happening, la Instalación, el Video Arte, el Arte Conceptual entre otras. Esta apertura no solo se orientaría a desarrollar y llenar un vacío que muchos alumnos(as) requieren en la actualidad, sino al mismo tiempo supliría la urgente demanda de la época y además permitiría canalizar mejor sus expectativas, evitando los conflictos y confusiones que actualmente se generan en los talleres, tanto entre alumnos(as) como en profesores(es), al no saber como abordar el desborde de muchos(as) que optan por propuestas multidisciplinarias.

Sabemos que el desinterés e indiferencia de los gobiernos de turno en temas de arte y cultura, pero sobre todo en lo que respecta a la educación artística, tanto en escuelas de arte como también en colegios, ha generado mayor ignorancia y distanciamiento entre la población y el arte, profundizando la brecha que favorece y respalda el modelo excluyente de las élites y los grupos de poder. No permitamos, ni seamos complacientes en ese sentido, es necesario desde nuestras posibilidades contribuir al diálogo y la discusión productiva; la Escuela necesita cambiar, no permitamos que las direcciones sean tomadas de manera improvisada, exijamos un plan de gobierno a los futuros candidatos con estrategias posibles y realistas en su ejecución. Así mismo, no olvidemos que no necesariamente son méritos suficientes para merecer el cargo, los años de servicio a la institución como docente ni el prestigio alcanzado como artista, ya que de ninguna manera ello nos garantiza una buena gestión. Exijamos planteamientos concretos en asambleas en las que se puedan debatir dichas propuestas y optar por la más coherente.

Este texto es un aporte a fin de iniciar un diálogo y motivar la mejora que todos estamos buscando, esperemos que sea tomado de una manera constructiva y sirva para orientarlo en un sentido productivo. En esa mismo sentido, mi solidaridad y apoyo a todos los alumnos(as), profesores(as) y personal en general de la Escuela, que sincera y honestamente vienen trabajando y luchando por una institución mejor.

La Escuela es como el país en chiquito, todos de alguna manera tenemos el deber de contribuir a su desarrollo, las propuestas están dadas.

Noviembre de 2007.

30.9.07

CUANDO DOS "CRITICOS DE ARTE" CAGAN FUERA DEL BAÑO

Coincidiendo con la pregunta ¿por qué la crítica de arte es tan aburrida? que pudimos comentarla, e incluso colgar el audio de una entrevista a Guillermo Solana. El artista visual Lalo Quiroz, hace una reflexión sobre el proyecto Arte y Activismo Cultural para Combatir el Estigma y la discriminación, recientemente inaugurado. Este texto pone en evidencia el escaso criterio de un par de “noveles críticos de arte”.

A continuación el texto de Lalo Quiroz.

CUANDO DOS "CRITICOS DE ARTE" CAGAN FUERA DEL BAÑO

Por: Lalo Quiroz

Durante siglos, muchos han usado el poder de la palabra para causar efectos, muchas veces de consecuencias incomprensibles. Algunos han teñido la historia de genocidios y otros han llevado a miles de personas al suicidio colectivo, pero felizmente han existido otros que han hecho aportes positivos e incluso han generado la auto liberación de pueblos enteros. Esta capacidad, el dominio de la palabra oral o escrita, la desarrollan muy bien y casi magistralmente (además de actores y escritores), la mayoría de políticos, periodistas y comunicadores.

El viernes 26 de septiembre, se dio inicio al proyecto Arte y Activismo cultural para combatir el estigma y la discriminación, desarrollado por la Unidad de Salud, Sexualidad y Desarrollo Humano – Facultad de Salud Pública y Administración de la Universidad Cayetano Heredia, proyecto que significa un importante aporte al debate y la construcción desde diferentes perspectivas y desde un espacio alternativo a los conocidos circuitos artísticos y culturales, iniciativa que felicito. Siendo así, fuimos convocados artistas, activistas e investigadores, para participar del primer taller programado que llevó por título Arte, Derechos Humanos y Cambio Social: Reflexiones y Experiencias.

Si bien es cierto, que el taller se desarrolló dentro de la tolerancia y cordialidad de los diversos participantes, expositores e incentivado por los mismos organizadores, se presenció una situación de intolerancia y estrechez de mente originada por uno de los invitados. Posiblemente la ingenuidad de los organizadores, al juntar perros, gatos y ratas; o tal vez la falta de experiencia en el manejo de estas dinámicas generó que se creara un estado de incomodidad y malestar entre la mayoría que asistimos y permanecimos durante todo el día. Lo cierto es que por unos minutos tuvimos que aguantar la arrogancia, malcriadez y falta de respeto de los señores “críticos de arte” Rafo León y sobre todo de Fernando Vivas, con sus comentarios fuera de lugar, tras la presentación de las experiencias artísticas de Susana Torres (Colectivo Sociedad Civil), Mar Pérez (Empleada Audaz) y de quien escribe.

Primero el señor León, nos ofreció reflexiones generales y solo se dedicó a divagar sobre lo expuesto sin ofrecer mayores aportes, para luego dar pase al señor Vivas, quién se fue con toda su verbosidad, como debe ser un “buen crítico de arte”, polarizándose abruptamente, ensalzando y desmereciendo según sus propios intereses a quién mas le pareció. En este caso, el principal blanco de los ataques biliosos del señor Vivas fue la presentación de mi proyecto Se vende o alquila este local, diciendo todo lo que se le pego en gana, sin ningún tipo de argumentos sólidos y demostrando que simplemente no había entendido nada; lo cual me tiene sin cuidado porque nunca me ha interesado, ni muchos menos he trabajado para la crítica; pero eso no fue lo grave, sino su completa irresponsabilidad y falta de respeto al terminar de lanzar sus incongruencias, pararse y decir que lamentablemente se tenía que retirar, dejando a un auditorio con toda la intención de cuestionarlo. Finalmente, este señor, quien seguramente pensó que había entrado a un baño público, aprovechó la casi nula reacción de todos nosotros y de la misma organización, para irse embarrado, sin limpiarse y diciendo que cualquier comentario lo hagamos a su correo electrónico. Completamente inadmisible.

Mientras tanto, el desorden en la participación del público y las ideas fue aprovechado por el señor León para intentar llevar la discusión hacia un problema muy grave como el de Majaz, pero que no tenía nada que ver con lo que estábamos discutiendo, demostrando su poco interés y respeto por los lineamientos del taller. En ese desorden, él SÍ se limpió y se retiro.

Este tipo de situaciones no se pueden permitir. Bienvenida la crítica pero con argumentos serios y responsabilidad, participemos en espacios de discusión pero con tolerancia y respeto; este tipo de periodistas hacen un daño tremendo y no contribuyen a un desarrollo pluralista y diverso en nuestra sociedad, son concientes del poder que tienen en lo mediático y lo usan indiscriminadamente. Pero, felizmente el espacio mediático se expande cada vez más con la red, dándonos la oportunidad de contar con un medio más democrático y de verdadera libertad de expresión.

No dejemos que ciertos “críticos de arte” monopolicen y manipulen con sus criterios lo que verdaderamente representa el arte en el país, hace mucho tiempo que vienen creando mitos y leyendas alrededor de artistas que ni ellos mismos saben que decir sobre sus propuestas, confío en que las nuevas generaciones de críticos lograrán ampliar esta micro escena artística y al mismo tiempo des-elitizarla, mientras tanto, los que podamos hacerlo, no nos quedaremos callados.

Lima, septiembre, 2007.

4.9.07

ESTAMOS EN RAMONA 73 (Parte final)

Continuando con lo que fue la participación peruana, incluyendo nuestra participación, en el número 73 de la Revista Argentina de Artes visuales Ramona; inmediatamente copio el ensayo: La Intervención en el Espacio Público. Instrumento de cambio social y político desde el Arte”, del Artista Visual Lalo Quiroz.

En el marco de la puesta en circulación de este texto, cuelgo un par de videos de lo que fue la presentación de Ramona en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.


2 VIDEOS DE LA PRESENTACIÓN DE RAMONA 73.
Jueves 23 de agosto del 2007

Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires

Gracias Kiwain!!!
 
Ana Longoni presentando Ramona
 
Estudiante de la UBA, Devorando Ramona
 

LA INTERVENCIÓN EN EL ESPACIO PÚBLICO.
INSTRUMENTO DE CAMBIO SOCIAL Y POLÍTICO DESDE EL ARTE.

Por: Lalo Quiroz

La postura del artista y su rol como un agente de cambio dentro de su sociedad han sido recurrentes en casi toda la historia del arte universal; es así que diferentes artistas y movimientos, lejos de mantener posturas intimistas, individualistas o complacientes, han tomado parte activa en este desarrollo y cambios de pensamientos en sus sociedades. En el Perú, esta actitud participativa, de acercamiento entre el arte y la política se ha visto evidenciada en mayor dimensión a partir de los ochentas debido a los violentos conflictos vividos en el país y ha mantenido un significativo compromiso en los últimos años por los fenómenos y cambios globales que afectan nuestra realidad.

Precisamente, corrientes como el post modernismo y la globalización están generando a nivel cultural una serie de repercusiones y vínculos no previstos en su concepción, que muy por el contrario a sus criterios de estandarización como es el caso de la globalización, nos están dirigiendo a una reafirmación de lo particular y propio de nuestros países. En este sentido, el artista necesita reformular sus herramientas y al mismo tiempo complementarlas con nuevos medios para afrontar eficazmente su responsabilidad ante estos recientes esquemas políticos, económicos y culturales. Es así que intentaré desde mi experiencia, hacer un breve análisis y planteamiento de uno de estos medios, relativamente nuevo y poco difundido en el Perú, que viene siendo abordado en otros países desde diferentes perspectivas y que creo es uno de los más versátiles y de carácter multidisciplinario: La Intervención en el Espacio Público.

Posiblemente el primer indicio que nos acerque específicamente a la idea de espacio público nos refiera a Grecia, en las llamadas ágoras o plazas públicas, espacios donde los antiguos griegos se reunían a dialogar, debatir sobre la vida política y comercial de las Polis, y sobre todo donde transcurría, el arte, la filosofía y la cultura. Estas primeras relaciones entre arte y espacio público, evidentemente desde una perspectiva occidentalizada, lo podríamos advertir también en la infinidad de monumentos y principalmente obras arquitectónicas que en el transcurso de la humanidad nos han dejado en evidencia las diferentes civilizaciones.

Recién en la década de los sesentas, según lo sustenta Paloma Blanco(1), los criterios de arte y espacio público adquieren relevancia y sobre todo particular importancia para algunos museos y empresas patrocinadoras, quienes motivadas por su interés en expandir el mercado de la escultura, ven en estas áreas urbanas como plazas, parques y sedes empresariales, espacios potenciales para erigir piezas de arte previamente exhibidas en Galerías y Museos. Así también, a finales de los sesentas en una época donde la efervescencia de los conflictos sociales “afeaban” las ciudades, se crea el Programa para el Arte en los Espacios Públicos de la Fundación Nacional para las Artes, NEA.(USA); y con este el llamado “arte en los espacios públicos” el que se promocionó como un medio de “revalorizar” el medio urbano.

Es a comienzos de los setentas, según sustenta la autora, que algunos artistas y administradores del arte con un sentido más agudo, señalan la diferencia entre arte público, una escultura en el espacio público, y arte en los espacios públicos más interesados en las connotaciones de la localización o el espacio destinado para la obra (site-specific). Es necesario indicar que los conceptos de espacialidad, contextualidad e interacción de la obra con el espacio público, también se venían dando paralelamente en algunas experiencias como la performance y el happening.

Estas investigaciones han contribuido de alguna manera a sustentar este primer análisis y planteamiento, el cual intenta distinguir que esta serie de procesos han dado lugar finalmente a un medio muy concreto con amplias posibilidades de desarrollo en el plano socio-político, pero sobre todo de gran importancia en la relación arte y espacio público; relación necesaria, podría decirse, como alternativa a los clásicos parámetros de museos y galerías de arte.

Si entendemos el espacio público como el lugar o lugares que nos “pertenecen” a todos, por donde transitan cotidianamente individuos heterogéneos, que conviven, participan y gozan de los mismos derechos; no solo debería de presentársenos como una interesante plataforma de trabajo y de interacción directa a través del arte, sino también como un espacio que debería ser visto con cierto respeto y responsabilidad. Asumir el trabajo en el espacio público desde una perspectiva de diálogo y comunicación basada en propuestas de orden político o temáticas sociales, nos comprometen a priorizar los temas de objetivos, antes que solo los criterios estéticos o de catarsis subjetivas.

Así como el site specific, ponía gran interés en el emplazamiento de la obra, es decir en cómo debería ir el objeto con respecto a su entorno, así, entrar al espacio público nos propone justamente no solo pensar en el trabajo a realizar, sino en un análisis previo del sitio y su contexto, es decir, una investigación en los planos que sean necesarios, sean estos históricos, antropológicos, sociológicos o arquitectónicos; esto nos ofrecerá situarnos mejor y sobre todo nos evidenciará la relación de este espacio con sus individuos, a través de sus propios códigos, usos y costumbres. Sean estos espacios abiertos, cerrados, urbanos, no urbanos e incluso virtuales, el conocer previamente nuestro espacio nos permitirá actuar de la manera más pertinente, sincera y eficaz en nuestra labor artística-anónimo de comunicar e interactuar; así mismo, nos dará la posibilidad de usar o crear las herramientas apropiadas que coadyuven a estos planteamientos.

Entrar a un espacio público, invadir o intervenirlo como lo definimos actualmente, nos lleva a pensar en cualquier forma de hacerlo; el ambulante que se sienta en la vía pública a vender, está interviniendo el espacio público; del mismo modo, el indigente que se apropia de un pedazo de vereda para vivir y el dibujante que toma los parques para retratar, están todos interviniendo el espacio público. Podríamos hacer una lista y hasta clasificarlos, pero no es el caso, lo cierto es que todas estas formas no conscientes de intervenir el espacio público difiere precisamente de la que estoy exponiendo en que la Intervención del Espacio Público es completamente conciente, sistemática y organizada, porque responde a objetivos claros y concretos.

Es un proceso que finaliza en respuestas inmediatas, reflexiones diversas y posibles evocaciones futuras para el público; cruza los límites del arte, se vuelve político, sociológico o antropológico, regresa y se pierde en el anonimato del autor. En el espacio público nadie sabe quién es quién, el artista en un transeúnte mas y su obra se convierte sencillamente en el acto cotidiano de comunicar, en el clic que alguien escuchó entre sus pensamientos al pasar. ¿Al final es arte? En todo caso es lo que menos nos importa, mas aún si tenemos en cuenta que la gran mayoría no asocia al artista con prácticas políticas o peor aún que no tienen otros referentes mas allá de los modelos que muchos medios de comunicación fomentan y que son incentivados por un sistema de consumo que pretende conferirle al arte el sólo y único rol: el de entretener.

En el Perú, algunos artistas y colectivos venimos trabajando apoyados en este importante medio, entendiéndolo como un acto conciente y responsable que nos permite una mejor vinculación con la gente desde su propio entorno, de forma directa y sin interferencias, como un instrumento de cambio social y político en nuestra sociedad.

Los proyectos son pocos, pero valiosos.

Aquí, sólo algunos.

http://largotiempoelperuano.blogspot.com
http://rosariodelasuerte.blogspot.com
http://de-que-tienes-hambre.blogspot.com
http://sevendeoalquilaestelocal.blogspot.com

Notas:

1. “Modos de hacer”. Arte crítico, esferas públicas y acción directa. Ediciones Universidad de Salamanca, 2001.

7.2.07

ALQUILER-VENTA

CKE, Artistas-corredores
David Flores-Hora



SE VENDE O ALQUILA ESTE LOCAL
Proyecto de intervención en espacio público
CKE, Corredores de Arte.
Domingo 02 de abril del 2006.
Centro Histórico de Lima.
Creación y dirección: Lalo Quiroz


El domingo 02 de abril las calles del Centro Histórico de Lima tomaron un nuevo protagonismo: 35 artistas visuales, dirigidos por Lalo Quiroz, se apropiaron del Palacio de Justicia, Congreso de la República y Palacio de Gobierno. Una intervención en el espacio público que se dio como un arte-acontecimiento en tres lugares artísticamente inesperados, con un público anónimo y masificado.

Quiroz y colaboradores, aquel celebre domingo víspera a las elecciones generales, tomaron por asalto la intemperie. Para lo cual fruto de un compromiso de participación, debate y reuniones previas crearon: “CKE, Corredores de Arte”, empresa corredora ficticia encargada de, como dice el volante manifiesto, vender nuestras ilusiones. Esta empresa al llamarse CKE (se cae), al leerse maquillan esta sugestiva caída, inestabilidad y fragilidad de los tres poderes del estado y por ende, de la sociedad peruana. El hecho de que la empresa también se llame “corredores” de arte, además de hacer alusión a los fines de venta de inmuebles (donde funcionan el poder legislativo, ejecutivo y judicial), también hace alusión a la acción de correr, correr por la calles con arte, de esta forma podemos hacer una lectura de: 35 artistas corriendo por las calles del Centro Histórico de Lima con arte.

El éxito de esta acción no solo radicó en la sentencia rotunda, breve y lacónica: “SE VENDE O ALQUILA ESTE LOCAL”, también en los factores formales de este proyecto: 29 planchas de Triplay, uno por artista-corredor, de forma que a cada uno le correspondía una letra de la frase que titula este proyecto. Toda la propuesta utilizó una tipografía similar a la que usa la Municipalidad Metropolitana de Lima, (colores Amarillo, negro y rojo), de tal forma que los artistas-corredores uniformados con polos y gorras por momentos se confundieron entre trabajadores municipales, barrenderos, o trabajadores de construcción civil. Además se planteó un correcto manejo de la escala, las dimensiones de estas planchas permitieron una excelente visualización y percepción en un espacio abierto amplio como el Paseo de los Héroes navales, la Av. Abancay y la Plaza de Armas de Lima.

Durante la intervención los artistas-corredores fueron escoltados por colaboradores, encargados del amplio registro fotográfico, el cual se puede ver en http://www.sevendeoalquilaestelocal.blogpot.com/, otros colaboradores entregaron a los transeúntes un volante-manifiesto e hicieron entrevistas donde el público pudo responder a preguntas como ¿Qué significa para ti el palacio de justicia o de gobierno o el congreso?, ¿Qué opinas que se venda estos tres locales?, estos testimonios sirvieron para la elaboración del video que posteriormente fue exhibido.

Tal como decía el volante-manifiesto. “Participamos diariamente del acto de consumir, voluntariamente o sin darnos cuenta terminamos siendo parte de un sistema económico que favorece al poderoso”. Efectivamente estamos inmersos en este consumismo y las peculiaridades de una ciudad como Lima, fenómenos como “Tacora”, “Azángaro”, “San Jacinto”, entre otros; donde cual se puede adquirir lo inimaginable. Este consumismo va más lejos que la oferta y demanda de mercancías, en este contexto peruano, el alquiler-venta llega hasta los cargos públicos, ser un funcionario del gobierno es para muchos un negocio, “Por dios y por la plata” (SIC). Los locales donde funcionan lo poderes del gobierno son solo los locales de alberge por cinco años de estos reducidores o invasores. De este modo se nos presenta este Perú en destrucción-construcción, que como una invasión se irrumpe, lo que primero es la sola estera que toma forma de arco para luego convertirse en cuatro palos y cuatro esteras. La analogía se presenta con los inmuebles de los poderes del estado a modo de una estera conceptual, la cual delimita el espacio de los invasores.

El hecho de utilizar como escenario de esta acción la calle, nos demuestra no solo el interés por salir de la pulcra sala de exhibición, el “cubo blanco hermético” como dijo H. Sayre (1989). El uso de la calle como una intemperie, como un lugar protegido y no protegido, la calle como un espacio público y a la vez privado, dando posibilidad al azar y al acontecimiento, tal como A. Kaprow (1959) lo definiera: “Un acontecimiento que ocurre en el tiempo, […], dando la bienvenida al azar”. Precisamente con respecto a la acción dirigida por Quiroz, el azar constituyó la absurda represión policial en la Plaza de Armas de Lima y la respuesta eufórica y solidaria de los presentes en esta plaza, gente común y corriente que aprovechando el paseo dominguero por las atiborradas calles del Centro Histórico pudieron presenciar, rechazar, participar y aplaudir un discurso cuya finalidad fue sacudir sus conciencias, hacer suyo un concepto y una respuesta, unir esa brecha entre los social y lo político.

De esta forma “SE VENDE O ALQUILA ESTE LOCAL”, permite una democratización del espacio. Una propuesta artística como un arma perturbadora y espontánea, como un “continuo cuadro viviente” donde los espectadores son co-creadores y cómplices de esta obra.

Con respecto a los antecedentes de esta acción, en el Perú podemos observar registros de intervenciones urbanas desde finales de los años setenta, siempre bajo el enfoque de apropiaciones, interacciones y planteamientos de la relación arte-sociedad-política. Pero fue a finales de los años noventa y como reacción a la dictadura de Alberto Fujimori que la intervención urbana tomó la idea de “Desobediencia simbólica” (Víctor Vich: 2001). Esto fue posible mediante grupos, entre muchos otros, como “La resistencia”, “Colectivo sociedad civil”, “Los Aguaitones”; y acciones, por solo citar algunas, como: “Lava la bandera”, lavar la bandera con agua y jabón en la pileta de la Plaza de Armas, sacar toda podredumbre imperante en la Patria, puntualmente en la clase política, puntualmente en el edificio frente a la Plaza de Armas. Otra intervención urbana para recordar fue el “Muro de la verguenza”. Tela de color negro, a modo de un muro transportable, con los rostros de los principales representares de la mafia fujimorista con una invitación latente a que los transeúntes puedan intervenir este muro por medio de la escritura, y así expresar todo este rechazo al régimen dominante en ese momento. El mismo rechazo que fue obvio en “Bota la basura en la basura”, moraleja omnipresente desde los colegios iniciales hasta en las señales de tránsito, Para esta intervención se utilizó 35000 bolsas de basura con las fotos impresas de Fujimori y Montesinos con traje a rayas, tal como ellos mismos presentaban a la opinión pública a los líderes terroristas. Estas bolsas tenían como destino la casa de los principales colaboradores de la mafia, Grupos organizados produjeron los “embasuramientos”, colocaron estas bolsas de basura en su lugar, pusieron la basura en la basura, o en la casa de la basura.

Estas intervenciones, al igual que “SE VENDE O ALQUILA ESTE LOCAL”, demuestran esta capacidad de grupos y colectivos de artistas, de cuestionar nuestra coyuntura que a todas luces y por todos los medios está orientado a no ver, no oír y no escuchar; a mirarlo pero no observarlo, a saber que existe pero aceptarlo como parte de nuestra cotidianidad.

Como conclusión nos queda el sabor de un alquiler-venta, que alquila o vende mis ilusiones, nuestras ilusiones, finalmente la ilusión de todos los peruanos. Un proyecto que pide una segunda parte, una tercera y las veces que sea necesario para todos los peruanos.

David Flores-Hora